miércoles, 25 de diciembre de 2013

Feliz Navidad 2013

"No temáis, os traigo una buena noticia, una gran alegría para todo el pueblo: hoy, en la ciudad de David, os ha nacido un Salvador: el Mesías, el Señor. 
Y aquí tenéis la señal: encontraréis un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre." 
De pronto, en torno al ángel, apareció una legión del ejército celestial, que alababa a Dios, diciendo: 
"Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor." 
(San Lucas 2)

lunes, 25 de noviembre de 2013

Caleidoscopio - Simulaciones



Los realizo con una aplicación para Android: PicsArtKaleidoscope, por lo menos a mí me resulta muy entretenido.




Estos son todos en fondo azul y líneas blancas:



Los efectos al reproducir automáticamente resulta muy chévere al sentido de la vista.

martes, 5 de noviembre de 2013

No se mayor cosa

... Yo lo único que sé, es que este Templo Parroquial, conserva el mismo aroma que cuando yo tenía 11 años: http://goo.gl/c0i3B3 ...
[Parroquia Inmaculado Corazón de María, barrios Claret e Ingles, Bogotá, Colombia.]

viernes, 1 de noviembre de 2013

Soy un feto humano que si nacio


Hace 37 años y ... no sé... quizá 8 meses aproximadamente, yo era un feto así como este y YA ERA UN SER HUMANO y estaba en la barriga de mi mamita y duré como cuatro días naciendo porque mi mamí era primeriza y yo sufrí para nacer y ella sufrió para parirme, así que hace 37 años comencé a nacer. 
Yo no recuerdo cuando nací, pero mi mamá me cuenta... 



martes, 29 de octubre de 2013

La fuente de la alegría

La fuente de la alegría cristiana es la certeza de ser amado por Dios, 
de ser amado personalmente por nuestro Creador... 
con un amor apasionado y fiel, 
un amor que es mayor que nuestra infidelidad y nuestros pecados, 
con un amor que perdona. 
(Benedicto XVI)

lunes, 28 de octubre de 2013

Quienes somos nosotros mismos

Fuera de Cristo no sabemos quién es Dios, 
qué son la vida y la muerte y quiénes somos nosotros mismos. 
(Blaile Pascal)

sábado, 26 de octubre de 2013

viernes, 25 de octubre de 2013

El amor es una luz

El amor es una luz -en el fondo la única- 
que ilumina constantemente a un mundo oscuro y nos da la fuerza para vivir y actuar. 
El amor es posible y nosotros podemos ponerlo en práctica 
porque hemos sido creados a imagen de Dios. 
<<Enciclica Dios es Amor>> - Benedicto XVI

jueves, 24 de octubre de 2013

Supe que te amaba

Supe que te amaba, -más allá de toda duda-, 
el día en que estabas colocando un clavo en la pared 
y te golpeaste con el martillo 
y a mí me empezó a sangrar el dedo pulgar. 
(Jairo Anibal Niño)

miércoles, 23 de octubre de 2013

Sin fe se puede sobrevivir...

Sin fe se puede sobrevivir un tiempo. 
Pero es que uno puede sobrevivir por años sin saber qué es o qué era la vida. 
(Fray Nelson Medina)

martes, 22 de octubre de 2013

lunes, 21 de octubre de 2013

Todo son experiencias

"Todo son experiencias, 
por esa incapacidad de dar del corazón, 
cuando la gente no es capaz de dar el corazón no tiene vida, 
sino una cadena de experiencias. 
Le pasan cosas y experimenta cosas" 
(Fray Nelson Medina)

sábado, 19 de octubre de 2013

Siento tu amor frente a mi

"Siento tu amor Frente a mi"...
y así lo mas bonito sería la unión de nosotros 
y encontrar con tu amor la Salvación de mi alma... 
(Frente a mi, Vallenato)

viernes, 18 de octubre de 2013

Criaturita inoportuna

Perseverar. 
-Un niño que llama a una puerta, llama una y dos veces, y muchas veces, ... 
y fuerte y largamente, ¡con desvergüenza! 
Y quien sale a abrir ofendido, se desarma ante la sencillez de la criaturita inoportuna... 
-Así tú con Dios. 
(San Josemaría Escrivá)

jueves, 17 de octubre de 2013

Contradiccion no hay

"No hay contradicción entre identificar claramente al pecado y evitar sentenciar al pecador."
 (Fray Nelson Medina)

miércoles, 9 de octubre de 2013

La vida es una broma cruel

Si no hubiera más vida que ésta, 
la vida sería una broma cruel: 
hipocresía, maldad, egoísmo, traición. 
(SJE)

martes, 8 de octubre de 2013

martes, 1 de octubre de 2013

Juzgar a lo demas

¿Por qué, al juzgar a los demás, 
pones en tu crítica el amargor de tus propios fracasos?
(San Josemaría Escrivá) 

lunes, 30 de septiembre de 2013

Un abrazo de gran amor


“Señor, cuando tú hayas terminado de perdonar todas mis iniquidades, 
libre de toda mancha y de toda culpa, 
nos vamos a dar un abrazo de gran amor”. 
(Fray Nelson Medina)


sábado, 28 de septiembre de 2013

Tan pequeño como un niño

 Se ha hecho tan pequeño -ya ves: 
¡un Niño!- para que te le acerques con confianza. 
(San Josemaría Escrivá)

viernes, 27 de septiembre de 2013

Ni miedo a la vida, ni a la muerte

 
Un hijo de Dios no tiene ni miedo a la vida, ni miedo a la muerte, 
porque el fundamento de su vida espiritual es el sentido de la filiación divina: 
Dios es mi Padre, piensa, y es el Autor de todo bien, es toda la Bondad. 
-Pero...¿tú y yo actuamos, de verdad, como hijos de Dios? 
(San Josemaría Escrivá)

jueves, 26 de septiembre de 2013

Muchas locuras

No hagas caso. 
-Siempre los "prudentes" han llamado locuras a las obras de Dios. 
-¡Adelante, audacia! 
(San Josemaría Escrivá) 

martes, 24 de septiembre de 2013

Animo...! Tu puedes

¡Animo! Tú... puedes. 
-¿Ves lo que hizo la gracia de Dios con aquel Pedro dormilón, negador y cobarde..., 
con aquel Pablo perseguidor, odiador y pertinaz? 
(San Josemaría Escrivá) 

lunes, 23 de septiembre de 2013

Virilidad y pureza

Hace falta una cruzada de virilidad y de pureza que contrarreste 
y anule la labor salvaje de quienes creen que el hombre es una bestia. 

-Y esa cruzada es obra vuestra.
(San Josemaría Escrivá) 

domingo, 22 de septiembre de 2013

Beber en las charcas

¿Por qué abocarte a beber en las charcas de los consuelos mundanos 
si puedes saciar tu sed en aguas que saltan hasta la vida eterna? 
(San Josemaría Escrivá) 


sábado, 21 de septiembre de 2013

Prueba de buen espiritu

El amor a la Señora es prueba de buen espíritu,
 en las obras y en las personas singulares. 

-Desconfía de la empresa que no tenga esa señal. 
(San Josemaría Escrivá) 


La palabra, forma mas poderosa de incitar a la violencia

Con motivo del paro campesino que afrontó mi país hace unos días, las tensiones, los actos de violencia, las acusaciones, los muertos, los heridos, el vandalismo, publiqué unas palabras en mi perfil de Facebook al, respecto.

Las dejo aquí, porque sigo pensando que son válidas para muchas más situaciones que como pueblo Colombiano estamos afrontando, no es conveniente seguir alimentando odios a partir de nuestras diferencias.

"Los campesinos y los camioneros han intentado hacer las cosas lo mejor posible, pero hay que reprochar las actuaciones oportunistas de aquellos que buscan con fines oscuros y polítiqueros usarlos, vuelvo decir que ellos nos son de esos que ocultan sus rostros. Esta mañana pensé por un momento que esos violentos, habían logrado su objetivo, dañar el proceso de dialogo - intereses políticos-, pero transcurrido el tiempo esto parece que va por buen camino."

"¿Escuchamos las declaraciones de la mama del joven secuestrado por las FARC que encontraron muerto? ¿Las sabias palabras de ella, nos debería llamar a TODOS a la reflexión?, no necesitamos un país polarizado."

"No necesitamos -a veces me incluyo- un lenguaje violento, que incite a más violencia y más odio, podemos expresarnos sin necesidad de insultar a nadie, así no sea de nuestro agrado, tenemos que intentarlo, si queremos evitar más derramamiento de sangre."

jueves, 19 de septiembre de 2013

Es la hora del corazon


Tu inteligencia está torpe, inactiva:
haces esfuerzos inútiles para coordinar las ideas en la presencia del Señor: ¡un verdadero atontamiento!
No te esfuerces, ni te preocupes.
-Oyeme bien: es la hora del corazón.

(San Josemaría Escrivá) 

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Lo que conduce a la paz

"¡Si al menos tú comprendieras en este día lo que conduce a la paz!  
(Jesús)

Carcel de amor

Me gusta llamar ¡cárcel de amor! al Sagrario. 
-Desde hace veinte siglos, está El ahí. ¡voluntariamente encerrado!, 
por mí, 
y por todos.
(San Josemaría Escrivá) 

domingo, 15 de septiembre de 2013

Una espinita en el corazón

Eres como una espinita que se me ha clavado en el corazón.... 
Y aunque pase lo que pase, este pecho amante, es no mas de ti, 
aunque yo quisiera... no podré olvidarte, porque siempre vas dentro de mi...
(La Espinita, Vallenato)

jueves, 12 de septiembre de 2013

La tierra que niega a Dios

También en estos tiempos, 
a despecho de los que niegan a Dios,
la tierra está muy cerca del Cielo.
(San Josemaría Escrivá) 

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Sentido sobrenatural de la vida

 
 Si pierdes el sentido sobrenatural de tu vida, 
tu caridad será filantropía; 
tu pureza, decencia; 
tu mortificación, simpleza; 
tu disciplina, látigo, 
y todas tus obras, estériles.
(San Josemaría Escrivá) 

lunes, 9 de septiembre de 2013

Compañia de una satisfaccion sensual

 
 Cuando has buscado la compañía de una satisfacción sensual... 
¡qué soledad luego! 
¡Y pensar que por una satisfacción de un momento, 
que dejó en ti posos de hiel y acíbar, me has perdido el "camino"! 
(San Josemaría Escrivá) 

viernes, 6 de septiembre de 2013

Oracion grata a Dios

Después de la oración del Sacerdote y 
de las vírgenes consagradas, 
la oración más grata a Dios es la de los niños 
y la de los enfermos.
(San Josemaría Escrivá) 

lunes, 2 de septiembre de 2013

Lo bueno que es malo

"Existen cosas que parecen buenas pero son malas.
Existen cosas malas que parecen buenas.
Por eso, en la vida, hay tantas tentaciones."
(Daniel Santiago Martinez Baquero, 5 años)

sábado, 31 de agosto de 2013

Aunque la carne se vista de seda

Aunque la carne se vista de seda. 
-Te diré, cuando te vea vacilar ante la tentación, 
que oculta su impureza con pretextos de arte, de ciencia, ¡de caridad! 
Te diré, con palabras de un viejo refrán español: 
aunque la carne se vista de seda, carne se queda.
(San Josemaría Escrivá)

viernes, 30 de agosto de 2013

Asuntos sin resolver de nuestro corazon

Le ruego tener paciencia con los asuntos sin resolver de su corazón. 
Trate de amar las preguntas como si fueran cuartos cerrados o libros escritos en idiomas extraños.
No busque las respuestas que aún no le pueden ser reveladas, 
porque usted no podrías vivirlas.

El punto es que hay que vivir todo.
Viva las preguntas ahora. 
Tal vez entonces, algún día lejano en el futuro usted gradualmente, sin que se dé cuenta,
vivirá su camino hasta llegar a la respuesta. 
(Raine Maria Rilke)

jueves, 29 de agosto de 2013

Amigos aduladores y reproches de los enemigos

"Así como la adulación de los amigos nos pervierte, 
los reproches de los enemigos muchas veces nos corrigen."
(San Agustín)

miércoles, 28 de agosto de 2013

La mayor pobreza

"No hay mayor pobreza que pretender retener lo que al final tendremos que entregar." 
(Fray Nelson Medina)

¿Encontramos fundamento biblico para dar gloria y alabanza a Maria y a los Santos?

Dr. Jorge Arturo Rodríguez Reyna

La comunión de los santos
Nota: Para descargar este artículo en PDF clic AQUI

*Las citas bíblicas han sido tomadas de la versión protestante Reina-Valera.

Estaba recordando recientemente una oración que hace algunos años practicaba con mucha devoción, pidiendo la intercesión de San Ignacio de Loyola, quien por cierto me alcanzó grandes favores de parte del Señor. Me acordé que en una parte de la novena se decía: “Glorioso San Ignacio”. Y digo esto, porque juntamente con dichos recuerdos se asociaron otros, cuando alguna vez conversaba con hermanos protestantes, quienes entendiendo de manera incompleta la Palabra de Dios, afirmaban que nadie más que Dios puede recibir gloria, honor y alabanza. Por tanto – según ellos – el que nosotros cataloguemos de “glorioso” a algún santo o a nuestra Madre la Virgen María, o el que afirmemos que ellos son dignos de “alabanza”, por sus virtudes y santidad, es errado y contrario a la voluntad divina.

Es cierto que el Señor Dios es digno de recibir toda la honra, poder, alabanza, gloria y adoración, como creemos los católicos también. Eso lo afirma claramente la Sagrada Escritura:

1 Tm 1:17  “¡Qué todo el honor y toda la gloria sean para Dios por siempre y para siempre”.

Ap 5:13 “A todo lo creado que está en el cielo, sobre la tierra, debajo de la tierra y en el mar, y a todas las cosas que hay en ellos, oí decir: «Al que está sentado en el trono y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos»”.

Sin embargo, esto no contradice el que nosotros podamos alabar las virtudes y santidad de personas que nos han antecedido en el encuentro con el Padre Celestial, destacando además la gloria que estos tienen delante de Él. Estos hermanos nuestros son la Virgen María y los santos. Tenemos que entender perfectamente que si decimos que Dios merece estos reconocimientos de gloria y alabanza, es obvio que le corresponden en grado supremo e infinito, puesto que Él es un Ser Infinito, mientras que sus criaturas los recibirán en grado sumamente menor. No le quita nada al Señor la gloria y alabanza que les brindamos a sus hijos santificados por El mismo. María merece ser alabada y glorificada por su santidad, de una manera especial por ser la Madre del Señor. La gloria y alabanza de Dios no se ve menoscabada absolutamente, al contrario, el Señor es alabado y glorificado en sus santos.

Hasta aquí podría encontrar el enfado de los hermanos protestantes, puesto que su principio de Sola Scriptura (sólo la Biblia), les impide aceptar más argumentos que los que se encuentran en los libros sagrados (aunque la doctrina de Sola Scriptura no se encuentra sustentada en la Biblia).
Verán que alabar a una persona santa – como decimos los católicos – no tiene nada de extraordinario, como San Pablo mismo les dice a los corintios que deberían hacer:

Rm 8:16-17 “Porque el mismo Espíritu da testimonio á nuestro espíritu que somos hijos de Dios, Y si hijos, también herederos; herederos de Dios, y coherederos de Cristo; si empero padecemos juntamente con él, PARA QUE JUNTAMENTE CON ÉL SEAMOS GLORIFICADOS”

2 Cor 12:11 “Yo debía ser ALABADO por vosotros, porque en nada he sido menos que aquellos «grandes apóstoles», aunque nada soy”.
Incluso cualquiera podría alabarse a sí mismo, cuando tuviera los motivos para hacerlo, como lo proclamó el profeta Isaías:

Jer 9:24 “Mas ALÁBESE en esto el que haya de ALABARSE: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová”.

Los primeros cristianos eran alabados por los no creyentes, debido a sus buenas obras:

Hch 5:13 “Sin embargo, el pueblo los ALABABA grandemente”.
El apóstol Pablo, consideraba motivo suficiente para alabar a sus hermanos, el hecho de recordarle y seguir lo que les predicaba:

1 Cor 11:2 “Os ALABO, hermanos, porque en todo os acordáis de mí”.
Y es justamente la virtud del cristiano la que nos debe motivar a alabarle:

Fil 4:8 “Si hay virtud alguna, si algo digno de ALABANZA, en esto pensad”.
En cuanto a la gloria, recordemos que Dios mismo se la dio a Salomón, cuando éste le pidió sabiduría:

1 R 3:13 “Y aun también te he dado las cosas que no pediste, riquezas y GLORIA”.
Así, si el Señor mismo da gloria a sus hijos, ¿por qué negárselas a quienes la merecen, por su santidad, incluso hasta llegar al martirio?

Es más, el ser humano en general ha sido coronado de gloria y honra por el Señor, como lo afirma su Palabra:

Sal 8:5 “Le has hecho poco menor que los ángeles, y lo coronaste de GLORIA y de honra”.
Hablando de Jesucristo, la carta a los Hebreos le confiere una gloria mayor a la que tenía Moisés, puesto que se refieren al Creador y a su criatura, respectivamente. Con esto se demuestra que la gloria de una criatura, no hace menos la gloria del Señor, la diferencia obviamente es que la gloria de Dios es infinita:

Heb 3:3 “Porque de tanto mayor GLORIA que Moisés es estimado digno éste, cuanto tiene mayor honra que la casa el que la hizo”.

En general, es digno de gloria el cristiano que obra el bien:

Rom 2:10 “Pero GLORIA y honra y paz a todo el que hace lo bueno, al judío primeramente y también al griego”

Hasta las criaturas celestiales tienen su gloria particular, como leemos en el libro del Apocalipsis:

Ap 18:1 “Después de esto vi a otro ángel descender del cielo con gran poder; y la tierra fue alumbrada con su GLORIA”.

En fin, como hemos visto, la gloria y alabanza que pueden recibir las criaturas del Señor no quitan nada a la gloria y alabanza infinita que merece el Señor, más bien Dios es alabado y glorificado por la santidad de sus elegidos.

Siendo bíblicamente sustentado todo lo expuesto, ¡cómo no considerar digna de gloria y alabanza a María, la madre del Señor, así como a todos los santos que sirven al Rey de Reyes!

Para terminar, comparto con Uds. otros versículos bíblicos que reafirman el tema. 

Gn 49:8 “Judá, te ALABARÁN tus hermanos”.

Dt 32:43 “¡ALABAD, naciones, a su pueblo”. Cant 6:9 “La vieron las doncellas, y la llamaron bienaventurada; las reinas y las concubinas, y la ALABARON”.

2 Sam 14:25 “No había en todo Israel ninguno tan ALABADO por su hermosura como Absalón”.

1 Rey 20:11 “El rey de Israel respondió y dijo: Decidle que no se ALABE tanto el que se ciñe las armas, como el que las desciñe”.

Pr 27:2 “ALÁBETE el extraño y no tu propia boca”.

Pr 12:8 “Por su sabiduría es ALABADO el hombre”.

Pr 31:28 “Sus hijos se levantan y la llaman bienaventurada, y su marido también la ALABA”.

Pr 31:31 “¡Ofrecedle del fruto de sus manos, y que en las puertas de la ciudad la ALABEN sus hechos!”.

Ecl 8:15 “Por tanto, ALABÉ yo la alegría”.

Is 61:7 “En lugar de vuestra doble vergüenza y de vuestra deshonra, os ALABARÁN en sus heredades”.

Jer 49:25 “¡Cómo abandonan la ciudad tan ALABADA, la ciudad de mi gozo!”

Ez 26:17 “¿Cómo pereciste tú, poblada por gente de mar, ciudad que era ALABADA, que era fuerte en el mar”.

Sal 49:18 “Aunque, mientras viva, llame dichosa a su alma y sea ALABADO porque prospera”.

Sal 63:11 “Pero el rey se alegrará en Dios; será ALABADO cualquiera que jura por él”.

Lc 16:8 “Y ALABÓ el amo al mayordomo malo por haber actuado sagazmente”.

Rom 13:3 “Haz lo bueno y serás ALABADO por ella”.

1 Cor 4:5 “Entonces, cada uno recibirá su ALABANZA de Dios”.

1 Cor 11:22 “¿Qué os diré? ¿Os ALABARÉ? En esto no os ALABO”.

2 Cor 10:18 “No es aprobado el que se ALABA a sí mismo, sino aquel a quien Dios ALABA”.

1 P 2:14 “Como por él enviados para castigo de los malhechores y ALABANZA de los que hacen bien”.
Gn 45:13
Haréis pues saber á mi padre toda MI GLORIA en Egipto, y todo lo que habéis visto: y daos prisa, y traed a mi padre acá.

Dt 26:19 “A fin de exaltarte sobre todas las naciones que hizo, para loor y fama y GLORIA, y para que seas un pueblo santo”.

Dt 33:17 “Como el primogénito de su toro es su GLORIA (refiriéndose a José, hijo de Jacob)”.

2 Sam 1:19 “¡Ha perecido la GLORIA de Israel sobre tus alturas!”

1 Cr 29:25 “Y Jehová engrandeció en extremo a Salomón a ojos de todo Israel, y le dio tal GLORIA en su reino”.

1 Cr 29:28 “Y murió en buena vejez, lleno de días, de riquezas y de GLORIA”.

2 Cr 1:12 “Sabiduría y ciencia te son dadas; y también te daré riquezas, bienes y GLORIA”.

2 Cr 17:5 “Jehová, por tanto, confirmó el reino en su mano, y todo Judá dio a Josafat presentes; y tuvo riquezas y GLORIA en abundancia”.

2 Cr 32:27 “Y tuvo Ezequías riquezas y GLORIA, muchas en gran manera”.

Jb 19:9 “Me ha despojado de mi GLORIA, y quitado la corona de mi cabeza”.

Sal 49:16 “No temas cuando se enriquece alguno, cuando aumenta la GLORIA de su casa”.

Sal 149:9 “Para ejecutar en ellos el juicio decretado; GLORIA será esto para todos sus santos”.

Prov 20:29 “La GLORIA de los jóvenes es su fuerza”.

Prov 28:12 “Cuando los justos se alegran, grande es la GLORIA”.

Is 5:13 “Por tanto, mi pueblo fue llevado cautivo, porque no tuvo conocimiento; y su GLORIA pereció de hambre”.

Is 10:3 “¿En dónde dejaréis vuestra GLORIA?”

Is 17:3 “Y lo que quede de Siria será como la GLORIA de los hijos de Israel”.

Is 17:4 “En aquel tiempo la GLORIA de Jacob se atenuará”.

Is 35:2 “La GLORIA del Líbano le será dada, la hermosura del Carmelo y de Sarón”.

Is 60:15 “En vez de estar abandonada y aborrecida, tanto que nadie pasaba por ti, haré que seas una GLORIA eterna”.

Is 61:3 “A ordenar que a los afligidos de Sion se les dé GLORIA en lugar de ceniza”.

Is 66:12 “Porque así dice Jehová: He aquí que yo extiendo sobre ella paz como un río, y la GLORIA de las naciones”.

Ez 24:25 “El día que yo arrebate a ellos su fortaleza, el gozo de su GLORIA, el deleite de sus ojos”.

Dn 5:18 “El Altísimo Dios, oh rey, dio a Nabucodonosor tu padre el reino y la grandeza, la GLORIA y la majestad”.

Os 9:11 “La GLORIA de Efraín volará cual ave, de modo que no habrá nacimientos”.

Am 8:7 “Jehová juró por la GLORIA de Jacob: No me olvidaré jamás de todas sus obras”.

Nah 2:2 “Porque Jehová restaurará la GLORIA de Jacob como la GLORIA de Israel”.

Zac 12:7 “Y librará Jehová las tiendas de Judá primero, para que la GLORIA de la casa de David y del habitante de Jerusalén no se engrandezca sobre Judá”.

Mt 6:29 “Pero os digo, que ni aun Salomón con toda su GLORIA se vistió así como uno de ellos”.

Lc 14:10 “Ve y siéntate en el último lugar, para que cuando venga el que te convidó, te diga: Amigo, sube más arriba; entonces tendrás GLORIA delante de los que se sientan contigo”.

Rom 2:7 “Vida eterna a los que, perseverando en bien hacer, buscan GLORIA y honra e inmortalidad”.

Rom 9:4 “Que son israelitas, de los cuales son la adopción, la GLORIA, el pacto, la promulgación de la ley, el culto y las promesas”.

1 Cor 2:7 “La sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra GLORIA”.

1 Cor 9:15 “Porque prefiero morir, antes que nadie desvanezca esta mi GLORIA”.

1 Cor 11:7 “Porque el varón no debe cubrirse la cabeza, pues él es imagen y GLORIA de Dios; pero la mujer es GLORIA del varón”.

1 Cor 15:31 “Os aseguro, hermanos, por la GLORIA que de vosotros tengo en nuestro Señor Jesucristo, que cada día muero”.

1 Cor 15:40 “Y hay cuerpos celestiales, y cuerpos terrenales; pero una es la GLORIA de los celestiales, y otra la de los terrenales”.

1 Cor 15:41 “Una es la GLORIA del sol, otra la GLORIA de la luna, y otra la GLORIA de las estrellas, pues una estrella es diferente de otra en GLORIA”.

2 Cor 1:12 “Porque nuestra GLORIA es esta: el testimonio de nuestra conciencia, que con sencillez y sinceridad de Dios, no con sabiduría humana, sino con la gracia de Dios…”

2 Cor 1:14 “Como también en parte habéis entendido que somos vuestra GLORIA, así como también vosotros la nuestra”.

2 Cor 3:11 “Porque si lo que perece tuvo GLORIA, mucho más glorioso será lo que permanece”.

2 Cor 11:10 “Por la verdad de Cristo que está en mí, que no se me impedirá esta mi GLORIA en las regiones de Acaya”.

Ef 3:13 “Por lo cual pido que no desmayéis a causa de mis tribulaciones por vosotros, las cuales son vuestra GLORIA”.

1 Tes 2:20 “Vosotros sois nuestra GLORIA y gozo”.

1 P 1:7 “Para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, GLORIA y honra cuando sea manifestado Jesucristo”.

Ap 21:26 “Y llevarán la GLORIA y la honra de las naciones a ella”.



FUENTE: http://www.apologeticacatolica.org/Santos/Santos15.html

martes, 27 de agosto de 2013

Conversando con amigos evangelicos sobre el Canon Biblico

Por José Miguel Arráiz
El Mérito
Continuando con la serie de conversaciones entre amigos sobre temas de apologética, les comparto un diálogo ficticio que aborda las diferencias entre la Biblia que utilizamos los católicos y nuestros hermanos cristianos de otras denominaciones. Como de costumbre los argumentos los he recogido de algunas conversaciones con algunos amigos evangélicos. Los nombres de quien participan no son reales.

Miguel: En nuestra conversación mencionabas un texto del libro de los Macabeos para justificar la conveniencia de la oración por los difuntos. He investigado un poco y ya sé por qué no se encuentra en nuestras Biblias. Lo que sucede es que es un libro apócrifo que no pertenecía al canon judío del Antiguo Testamento y por ende, tampoco debe pertenecer a la Biblia.

José: Antes que nada una aclaración: nosotros no les llamamos apócrifos, porque así les llamamos a otros escritos que si quedaron fuera del Canon bíblico, les llamamos “deuterocanónicosˮ[1], por ser libros cuya canonicidad fue puesta en duda en diversas ocasiones, incluso mucho más que el resto de los libros sagrados que llamamos “protocanónicosˮ. Pero dejemos a un lado la terminología para centrarnos en lo importante.

Miguel: De acuerdo. Llamémosles “deuterocanónicosˮ por esta ocasión para utilizar una terminología en común.

José: Gracias. Ahora bien, lo que sucede es que inclusive entre los judíos había un doble canon: el que se suele llamar el canon palestino, que seguían los judíos palestinenses y que solamente contaba con los libros protocanónicos[2], y el canon alejandrino, que seguían aquellos judíos que habían sido deportados y vivían en el extranjero[3]. Ellos utilizaban una traducción en la Biblia, que fue mandada a hacer por el emperador Tolomeo para la biblioteca de Alejandría, conocida como la Septuaginta[4]. Esta traducción de la Biblia llamada así porque fue hecha por aproximadamente 70 eruditos judíos, si contaba con todos los deuterocanónicos. Esta por cierto, era la Biblia que utilizaron Jesús y sus discípulos.

Miguel: ¿Cómo lo sabes?

José: Porque de unas 350 citas del Antiguo Testamento que aparecen en el Nuevo, unas 300 concuerdan con el texto de los Setenta[5]. Es un hecho aceptado fue el texto utilizado por no solo por las comunidades judías de todo el mundo antiguo más allá de Judea, sino por la iglesia cristiana primitiva, de habla y cultura griega[6].

Miguel: Está bien, pero que los judíos y los cristianos hicieran uso de esa versión no quiere decir necesariamente que aceptaran la canonicidad de todos esos libros. Observa por ejemplo, que los judíos actualmente no los aceptan, e incluso en la antigüedad tenemos dos testimonios importantes de parte del judaísmo: 1) Flavio Josefo[7], el gran historiador judío, testifica que los libros que llamas deuterocanónicos no se hallaban en el canon judío, y Filón, el gran filósofo judío de Alejandría y la comunidad judía alejandrina de habla griega, que solía usar la versión de los Setenta, no los llegó a citar nunca.

José: No te niego que los judíos finalmente terminaron por rechazar los libros deuterocanónicos, y ya llegaremos a analizar las causas de eso. Respecto a Josefo no hay que perder de vista el hecho de que él escribe en un momento histórico donde este rechazo comenzaba a verse más marcado y que se hizo definitivo en el sínodo de Jamnia, a finales del siglo I, comienzos del II. Ahora bien, en cuanto a Filón de Alejandría, si bien es cierto que no cita los deuterocanónicos, también es cierto que tampoco cita algunos protocanónicos que si están en las Biblias protestantes. En las obras que han sobrevivido de Filón no se encuentran citas tampoco de Ruth, Cantar de los cantares, Lamentaciones, Ezequiel y Daniel[8]. El que haya omitido citar de algún libro no demostraría que rechazara su canonicidad, simplemente que no consideró relevante comentar algo en sus textos.

Miguel: Pero si es un hecho que los judíos los terminaron rechazando, ¿no implica eso que deberían estar fuera del canon? Después de todo el propio apóstol Pablo reconoce que a los judíos “les fueron confiados los oráculos de Dios” (Romanos 3,2). Ellos en lo referente al Antiguo Testamento tenían la autoridad de decidir.

José: No creo que haya que sobredimensionar ese pasaje para hacerle decir algo que no dice. Los judíos, como el pueblo escogido por Dios, se les confió inicialmente la Revelación, pero luego fue confiada a la Iglesia, quien en última instancia podría discernir de manera autorizada y definitiva sobre el canon.

Miguel: Entiendo que la Iglesia Cristiana recibió la autoridad de parte de Dios luego de que los judíos no creyeran en el Mesías, pero en lo referente al Antiguo Testamento, que fue escrito antes de la era de la Iglesia, ellos si tenían la autoridad de decidir.

José: El problema es que estás dividiendo los libros de la Escritura en base a una división humana y organizativa. Antiguo Testamento y Nuevo Testamento son títulos que les damos para agrupar aquellos libros que fueron escritos antes y después de la venida de Cristo, pero todos y cada uno son parte de una misma Revelación progresiva. Respecto al discernimiento definitivo de que libros formarían parte del canon correspondía a la Iglesia por ser la portadora de las llaves del Reino de los cielos (Mateo 16,19). ¿O es que en alguna parte de la Biblia se menciona esta subdivisión y se dice cuando se terminaría de definir el canon?[9]

No podemos colocar la palabra del judaísmo, que en su mayoría terminó por rechazar al Mesías, sobre la del cristianismo en esto. Sobre todo porque se sabe que las principales razones por las cuales ellos terminaron de rechazar esos libros, es porque los apologistas cristianos los utilizaban para demostrarles que Jesús era el Mesías.

Miguel: ¿Que apologistas?

José: Está el testimonio de Justino Mártir, el más célebre apologeta del Siglo II, del cual se conserva un debate con un judío de la época, en el cuál le reclama a su oponente, Trifón, que los judíos habían rechazado la versión de los Setenta por esta causa[10]. La razón es bastante obvia porque hay unos textos tan claros respecto al Mesías en los deuterocanónicos que movían a muchos judíos a hacerse cristianos.

Miguel: ¿Recuerdas alguno de esos textos?

José: Mira el siguiente texto en el libro de la Sabiduría:
“TENDAMOS LAZOS AL JUSTO, que nos fastidia, se enfrenta a nuestro modo de obrar, nos echa en cara faltas contra la Ley y nos culpa de faltas contra nuestra educación. Se gloría de tener el conocimiento de Dios y SE LLAMA A SÍ MISMO HIJO DEL SEÑOR. Es un reproche de nuestros criterios, su sola presencia nos es insufrible, lleva una vida distinta de todas y sus caminos son extraños. Nos tiene por bastardos, se aparta de nuestros caminos como de impurezas; proclama dichosa la suerte final de los justos y SE UFANA DE TENER A DIOS POR PADRE. Veamos si sus palabras son verdaderas, examinemos lo que pasará en su tránsito. PUES SI EL JUSTO ES HIJO DE DIOS, ÉL LE ASISTIRÁ y le librará de las manos de sus enemigos. Sometámosle al ultraje y al tormento para conocer su temple y probar su entereza. CONDENÉMOSLE A UNA MUERTE AFRENTOSA, PUES, SEGÚN ÉL, DIOS LE VISITARÁ” (Sabiduría 2,12-20)
La similitud con lo que le ocurriría a Jesús, el “justo” por excelencia es tan asombrosa que difícilmente puede ser tenida por coincidencia. Observa que allí se habla de un justo que se hace llamar a sí mismo “hijo de Dios”, que era precisamente una de las razones por las cuales los judíos querían matarle: “Por eso los judíos trataban con mayor empeño de matarle, porque no sólo quebrantaba el sábado, sino que llamaba a Dios su propio Padre, haciéndose a sí mismo igual a Dios.” (Juan 5,18). Planean además someterlo al ultraje y a una muerte afrentosa y burlarse de él precisamente como se burlaron de Jesús en la cruz: “Ha puesto su confianza en Dios; que le salve ahora, si es que de verdad le quiere; ya que dijo: Soy Hijo de Dios” (Mateo 27,43; Marcos 15,32)

Miguel: Definitivamente el pasaje parece profetizar lo que le sucedería a Jesús.

José: Y lamentablemente no está en sus Biblias.

Miguel: Está bien, podemos estar de acuerdo en que el criterio de los judíos no puede ser colocado sobre el de la Iglesia Cristiana, pero también he podido averiguar que muchos padres de la Iglesia también rechazaron los libros que llamas deuterocanónicos, y cuando digo muchos, es que eran MUCHOS.

José: Como te decía al comienzo, los deuterocanónicos han estado sometidos en diversas ocasiones a dudas sobre su inspiración y canonicidad, cosa que también ha pasado en menor medida con los protocanónicos. Para ponerte un ejemplo: del Canon del Nuevo Testamento el catálogo más antiguo que ha sobrevivido es el Fragmento de Muratori, datado a finales del siglo II. Allí no son nombradas las epístolas a los Hebreos, Santiago y la 2 Pedro, pero hoy día todos, católicos y evangélicos las aceptamos como parte de la Biblia. Esto demuestra que incluso en una época así de tardía la cuestión del canon no estaba totalmente definida[11].

Si uno estudia la historia del Canon, verá que el acuerdo se fue produciendo paulatinamente, pero este ni siquiera era definido en base a opiniones particulares, sino a decisiones autorizadas en la Iglesia. Allí está el caso de dos ilustres padres de la Iglesia de la talla de San Jerónimo y San Agustín. El primero inicialmente rechazó los deuterocanónicos y el segundo en cambio los defendía. El rechazo inicial del primero cedió ante la solicitud del Papa que los incluyera en la Biblia que utilizó desde aquella época la Iglesia Católica: La Vúlgata latina.

Las primeras decisiones autorizadas del Canon se encuentran en dos documentos. Uno de ellos es el llamado Decretales de Gelasio, cuya parte esencial se atribuye hoy día a un Concilio convocado por el Papa Dámaso en el año 382 d.C. El otro es el canon del Papa Inocencio I, enviado en 405 d.C. a un obispo gálico como respuesta a una solicitud de información. Ambos documentos contienen a todos los deuterocanónicos, sin distinción alguna, y son idénticos al catálogo del Concilio de Trento.

Por eso, más que basarnos en opiniones particulares, que eran perfectamente respetables y comprensibles cuando el tema no estaba zanjado, en la Iglesia nos hemos acogido a decisiones autorizadas. Y no es casualidad que en absolutamente TODOS los Concilios que se han realizado en la Iglesia para definir el Canon (ya sea locales o ecuménicos) siempre se incluyó los deuterocanónicos, tal como sucedió en el Concilio de Hipona (año 393 d.C.) y los tres de Cartago (años 393,397 y 419 d.C.) hasta que fue definido formalmente de manera definitiva en el Concilio de Trento (año 1546 d.C.)

Y no podemos rechazar libros que estuvieron en la Biblia que tuvo la Iglesia durante 16 siglos[12]solo porque en pleno siglo XVI a Martín Lutero se le ocurrió rechazarlos. En su caso, al igual que los judíos, porque le incomodaba lo que decían estos libros, al contradecir su doctrina de la Salvación por la Sola Fe, las oraciones por los difuntos, el purgatorio, etc.

De hecho, aunque muchas personas no lo saben, Lutero intentó sin éxito excluir del Canon del Nuevo Testamento también cuatro libros: Hebreos, Santiago, Judas y Apocalipsis[13].

Miguel: No lo sabía, pero no veo por qué razón habría de hacerlo.

José: Si tuviera que suponer, diría que porque en Hebreos se menciona la posibilidad de perder la salvación (Hebreos 2,3; 5,9), en Santiago se dice que el hombre se justifica por las obras y no por la fe solamente (Santiago 2,24), en Judas se dice que los que crean divisiones en la Iglesia son impíos que carecen del Espíritu Santo (Judas 1,18-19), y en Apocalipsis porque dice que todos serán juzgados de acuerdo a sus obras (Apocalipsis 20,13), todas enseñanzas incompatibles con su doctrina.

Miguel: Muy interesante la conversación, pero quedaron algunos puntos en el tintero que quisiera que conversáramos en una próxima ocasión.

José: Con mucho gusto.
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NOTAS

[1] Los libros “deuterocanónicos” fueron excluidos de las Biblias protestantes y son: Tobías, Judit, Ester, I Macabeos, II Macabeos, Sabiduría, Eclesiástico, (también llamado “Sirac”) y Baruc.
[2] Aunque se discute si incluso los judíos de palestina habían excluido definitivamente los deuterocanónicos.
[3] La Diáspora es un término utilizado para referirse a las poblaciones judías expulsadas de su tierra y dispersas a raíz de diversas guerras. El primer exilio ocurrió en el año 586 a. C., cuando el rey de los babilonios, Nabucodonosor II, conquistó el Reino de Judá, destruyendo el primer templo y trasladando a los líderes judíos a Babilonia. Setenta años más tarde, el rey persa Ciro II el Grande permitió a los judíos retornar a la Tierra de Israel tras haber conquistado a los babilonios, sin embargo no todos retornaron. El segundo exilio se produjo en el año 70 d. C. cuando el general romano Tito, futuro emperador, derrotó una revuelta judía y destruyó el segundo templo.
Un mayor número de judíos fue expulsado después de que fuera aplastada la rebelión de Bar Kojba en el año 135 d. C. Desde entonces los judíos se dispersaron por todo el Imperio romano y posteriormente por el mundo, encontrándose en casi todos los países.
[4] La traducción de la Septuaginta o versión de los Setenta se inició a finales del siglo III (año 280 a.C.) y culminó a finales del siglo II.
[5] Cf. R. Cornely, Introductio generalis: CSS (París 1894) n.31;
H. H. Swete-R. R. Ottley, An Introduction to the Old Testament in Greek (Cambridge 1914) 381-405.
[6] Norman Davidson; Early Christian Doctrines, Continuum; Londres, Inglaterra, 1958, p. 53
[7] Flavio Josefo fue un importante historiador judío fariseo nacido aproximadamente en el año 37 d.C. y fallecido en el 101 d.C. Hecho prisionero y trasladado a Roma, llegó a ser favorito de la familia imperial Flavia. En Roma escribió, en griego, sus obras más conocidas: La guerra de los judíos, Antigüedades judías y Contra Apión gracias a las cuales se cuenta hoy con importante información histórica de la época. Fue considerado como un traidor a la causa judía.
[8] Herbert Edward Ryle, D.D., Philo and the Holy Scripture, Londres: Macmillan and Co. 1895
[9] Jesús y los apóstoles normalmente se refieren al Antiguo Testamento como “La ley y los profetas”, pero nunca indican que libros eran canónicos ni que había sido definitivamente definido en algún momento antes de la venida de Jesús.
[10] En su Diálogo con Trifón en el n° 71 escribe: “A quien no presto fe alguna es a vuestros maestros, que no admiten esté bien hecha la traducción de vuestros setenta ancianos que estuvieron con Ptolomeo…,y quiero además que sepáis que ellos han suprimido totalmente muchos pasajes de la versión de los Setenta ancianos que estuvieron con el rey Ptolomeo, por los que se demuestra que este mismo Jesús crucificado fue en términos expresos predicado como Dios y hombre…Como sé que los de vuestra raza los rechazan, no me detengo a discutirlos, sino que paso a las pruebas tomadas de los que todavía admitís” (Daniel Ruiz Bueno, Padres Apologetas Griegos, BAC, Madrid MCMXCVI, p. 431). También escribe en el n° 120: “No voy a discutir con vosotros sobre una frasecilla, al modo que tampoco he tenido empeño en fundar mi demostración de Jesucristo sobre Escrituras no reconocidas de vosotros, como los pasajes, que os cité, del profeta Jeremías, Esdras y de David, sino sobre las que hasta ahora reconocéis” (Ibid., p. 512)
[11] A pesar de que todos los libros de la Biblia fueron escritos antes de finalizar el siglo I, el discernimiento y definición del canon, fue lo que llevó tiempo.
[12] Las Biblias que utilizó la Iglesia Cristiana durante los primeros 16 siglos fueron la Septuaginta y al Vulgata Latina.

[13] Para Lutero, el Nuevo Testamento estaba constituido principalmente por el Evangelio de San Juan y por las cartas de San Pablo y San Pedro, en cambio, los tres evangelios sinópticos no le merecían mucho aprecio. En el prólogo de una de sus ediciones del Nuevo Testamento escribe: “Hay que distinguir entre libros y libros. Los mejores son el evangelio de S. Juan y las epístolas de S. Pablo, especialmente la de los Romanos, los Gálatas y los Efesios, y la 1ª epístola de S. Pedro, estos son los libros que te manifiestan a Cristo y te enseñan todo lo que necesitas para la salvación; aunque no conozcas ningún otro libro. La epístola de Santiago, delante de éstas, no es más que paja, pues no presenta ningún carácter evangélico”( Prólogo del Nuevo Testamento de 1546, Bibel VI, 10). Por otra parte, niega que la epístola de los Hebreos pertenezca a San Pablo; y de la epístola de San Judas, dice que es un extracto de la de San Pedro, y que, por lo tanto, es innecesaria. Respecto al Apocalipsis, expresará su rechazo, pues le disgusta que Cristo actúe como un severo Juez: “Yo no encuentro en este libro nada que sea apostólico ni profético” (Bibel VII, 404). En cuanto a los libros del Antiguo Testamento utilizó el mismo procedimiento de aceptarlos o rechazarlos, según coincidieran o no, con sus propias interpretaciones teológicas.


lunes, 26 de agosto de 2013

Conversando con mis amigos evangelicos sobre la oracion por los difuntos

Por José Miguel Arráiz
El Mérito
Continuando con la serie de conversaciones entre amigos sobre temas de apologética, les comparto un diálogo ficticio sobre la necesidad de orar por el descanso eterno de los difuntos relacionado con la plática anterior sobre el purgatorio. Como de costumbre los argumentos los he recogido de algunas conversaciones con algunos amigos evangélicos. Los nombres de quien participan no son reales.

Miguel: En nuestra conversación pasada hablabas del purgatorio. Y puedo entender en base a que textos bíblicos se basan para creer en ello, pero todavía no entiendo por qué hay que orar por los difuntos. Pues si se condenaron sabemos que no hay nada más que hacer pues su situación es irrevocable, y si se salvaron y solo les resta purificarse, no habría tampoco necesidad de hacerlo.

José: Si, pero como también te decía anteriormente, aquellos que murieron en gracia de Dios pero imperfectamente purificados, al purificarse sufren. Recuerda que ellos también son parte de la Iglesia, que “es el cuerpo de Cristo” (Romanos 12,5; 1 Corintios 12,27; Efesios 4,12), y “Si sufre un miembro, todos los demás sufren con él” (1 Corintios 12,26). Es pues, una obra de caridad, orar por ellos, para que ese sufrimiento pase pronto y puedan gozar más prontamente de la visión y presencia de Dios.

Miguel: ¿Pero cómo sabes que el orar por ellos puede beneficiarles o aminorar su sufrimiento?

José: Hay un texto en las Biblias Católicas, que no tienen ustedes en sus Biblias protestantes (luego podemos hablar de eso), en donde se ve que orar por los difuntos es algo bueno y agradable a Dios.

Miguel: ¿Qué texto?

José: Se encuentra en el libro de los Macabeos, y narra el siguiente acontecimiento:
Judas, después de reorganizar el ejército, se dirigió hacia la ciudad de Odolam. Al llegar el día séptimo, se purificaron según la costumbre y celebraron allí el sábado. Al día siguiente, fueron en busca de Judas (cuando se hacía ya necesario), para recoger los cadáveres de los que habían caído y depositarlos con sus parientes en los sepulcros de sus padres. Entonces encontraron bajo las túnicas de cada uno de los muertos objetos consagrados a los ídolos de Yamnia, que la Ley prohíbe a los judíos. Fue entonces evidente para todos por qué motivo habían sucumbido aquellos hombres. Bendijeron, pues, todos las obras del Señor, juez justo, que manifiesta las cosas ocultas, y pasaron a la súplica, rogando que quedara completamente borrado el pecado cometido. El valeroso Judas recomendó a la multitud que se mantuvieran limpios de pecado, a la vista de lo sucedido por el pecado de los que habían sucumbido. Después de haber reunido entre sus hombres cerca de 2.000 dracmas, las mandó a Jerusalén para ofrecer un sacrificio por el pecado, obrando muy hermosa y noblemente, pensando en la resurrección. Pues de no esperar que los soldados caídos resucitarían, habría sido superfluo y necio rogar por los muertos; mas si consideraba que una magnífica recompensa está reservada a los que duermen piadosamente, era un pensamiento santo y piadoso. Por eso mandó hacer este sacrificio expiatorio en favor de los muertos, para que quedaran liberados del pecado.” 2 Macabeos 12,38
Observa como Judas se da cuenta que unos compatriotas murieron y entre sus pertenencias tenían ídolos, y atribuye esta la causa de que hubiesen perecido en batalla. Ya en ese entonces estaba revelado que los muertos resucitarían, por lo que el líder macabeo manda a ofrecer sacrificios por el perdón de sus pecados, y el texto lo describe como “un pensamiento santo y piadoso”.

Miguel: Pero espera un momento. Si en verdad ellos murieron cometiendo pecado de idolatría, ¿no es eso lo que ustedes llaman un pecado mortal? ¿no decías que el que muere en pecado mortal se condena? ¿qué sentido tendría orar por alguien que ya se ha condenado?

José: Lo que sucede es que Judas no está al tanto de saber si realmente murieron en pecado mortal. No sabemos si antes de morir, algunos, o inclusive todos, se arrepintieron de corazón y al hacer un acto de contrición perfecta Dios les perdonó. De allí que Judas prefiere piadosamente como un acto de caridad hacer sacrificios por el perdón de sus pecados.
Incluso en los casos donde todo puede apuntar a que alguien ha muerto en pecado grave no hay que darlo por sentado, porque la última palabra siempre la tiene Dios. Solo Él conoce, la intención, las circunstancias cada quien, y sólo él sabe que pasó durante los últimos instantes de su vida. Hasta en el caso de los suicidas, donde no parece haber habido tiempo para arrepentirse, no podemos estar seguros de su condenación.
Por otro lado, no hay que olvidar que Dios es omnisciente y lo sabe todo, incluso antes de que ocurra. Es muy posible que Él, viendo la oración de sus hijos desde la eternidad, pudo en virtud de ellas, haber derramado gracias que les movieran a la conversión antes de morir.

Miguel: Pero nunca podrás saber si alguien ha salido del purgatorio, por lo cual, nunca sabrás si ha llegado el momento en que incluso esas oraciones sean inútiles.

José: Aunque no lo sabemos, sigue siendo una obra de caridad y un acto piadoso orar por ellos, porque es mejor orar por alguien sin que lo necesite, que el que lo necesite y que no se ore por él.

Por supuesto, en el texto de Macabeos no encontramos un fundamento explícito para la doctrina del purgatorio, pero si nos revela que las oraciones por el eterno descanso de los difuntos, no solo son agradables a Dios, sino que pueden ayudarles, y como tú has dicho: si ya están en el cielo no necesitarían ayuda, y si se condenaron no habría como ayudarles. Allí tienes, otro texto bíblico que alude de manera implícita la doctrina del purgatorio.

FUENTE: http://www.apologeticacatolica.org/Masalla/Masalla34.html

La fortaleza supone vulnerabilidad

"la fortaleza supone vulnerabilidad; sin vulneribilidad no se daría ni la posibilidad misma de la fortaleza. 
En la medida en que no es vulnerable, está vedado al ángel participar de esta virtud. 
Ser fuerte o valiente no significa sino esto: poder recibir una herida. 
Si el hombre puede ser fuerte, es porque es esencialmente vulnerable." 
(Josef Pieper)

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