domingo, 29 de noviembre de 2009

Obra publica dia 31

Esta entrada debió se publicada ayer.  El día es correcto (día 31), la fecha un día después. 
Preparando el lugar para poner los tubos nuevos del alcantarillado.


viernes, 27 de noviembre de 2009

Cosas locas...

Durante algunos años tal vez me interesaron las rayas sobre las hojas, aquí dos muestras.

Uno corto y otro menos corto

EN BUSCA
Yo soy la loca
mucho gusto, como está?
Yo soy la loca de la felicidad.
La loca rebelde,
La loca que ama la vida.
La loca que va en busca de verdad.


Denis Stella Baquero Millán
(1993-1994 aprox)



LUCHAR
Aunque el cielo se confunda en el universo,
aunque las flores dejen de existir,
aunque las aves no alcen su vuelo,
aunque el tiempo deje de transcurrir.

Aunque la suma de uno mas uno no sea dos,
aunque mil cosas dejen de ocurrir,
luchar para llegar a la meta,
luchar para no dejar de vivir.

Denis Stella Baquero Millán
(03 de febrero de 1.994)

jueves, 26 de noviembre de 2009

Contrato de amistad

Han llegado varios correos a mi buzón con el siguiente mensaje:

Nuestro Contrato del 2009:

Después de una  seria y cautelosa consideración,
Quiero notificarte que  nuestro "Contrato de amistad"
Fue renovado por el año 2009 - 2010.

Nuestras relaciones se circunscriben con mucha frecuencia por medio de contratos y existen múltiples contratos: contrato laboral, contrato de obra, contrato de arrendamientos, contratos de concesión, contrato matrimonial,  solo por nombrar algunos.

Lo que yo ignoraba es que la amistad es un contrato, el cual debe estar seria y cautelosamente supeditado a consideración unilateral periódica y que luego de resolverlo, se requiere de notificación.  Lo que no sé es si hay que registrarlo ante Notaría Publica.

Denis Baquero

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Tres Hostias, el mismo Señor

Un buen día comulgando en la misa, he recibido la Hostia y al llevarla a mi boca me dí cuenta que en realidad eran dos, tal vez al momento de su fabricación, al troquelarlas quedaron pegaditas y de esa forma llegaron a mí. Y Oh alegría que sentí por esta bonita coincidencia, como si hubiese recibido dos veces al Señor ese día.

Otro día, el Sacerdote me ha dado media Hostia, delgada y frágil, ya de lo último que queda en la reserva, y me he puesto también contenta, porque de inmediato caí en la cuenta que ni el día aquel de la hostia doble había comulgado doble al Señor, ni en esta ocasión, comulgué medio Señor.

Descubrí el agua mojada, me suele suceder. 

Aprovecho este post (entrada) para advertir sobre sumo cuidado que debemos tener al recibir la comunión con la mano, prestar atención al comulgar con las partículas por minúsculas que sean, allí se encuentra Jesús, completico, en lo personal a mi me preocupa eso de la comunión cuando se realiza en la mano, la poca atención que tenemos con las migas del cuerpo y sangre de Cristo.

(Denis Baquero)

martes, 24 de noviembre de 2009

lunes, 23 de noviembre de 2009

Obra publica dia 26

Han terminado de extraer esa capa de tierra, iniciaron la excavación para poner los tubos.  En la cuadra del fondo solo se ha levantado la capa de asfalto.

Las fotografías...


viernes, 20 de noviembre de 2009

LEOPOLDO: El viejito vendedor de dulces.

Hoy fui a Santa Librada a esperar un envió y me ubiqué al lado de un señor que se llama Leopoldo tiene 72 años y vende dulces, tiene un carrito muy bonito es rojo y la mercancía limpia y organizada.  Nació en Boyacá y de fue de la casa a los 8 años, la mamá de el se enamoró y nació el, se iban a casar con el papá  (Eso sucedió en los años 30), pero el abuelo (papá de la mamá) no los dejó porque el era conservador y el papá de Leopoldo era liberal, así que no los dejaron casar.  Luego la mamá de el conoció un señor separado y el papá le patrocino eso porque el señor era conservador  y tenía 5 hijos, se casaron a ella le tocó recoger esos niños, el padrastro le pegaba mucho y el a los 8 años para que no le pegaran a el y a la mamá supuestamente por su culpa, pues se fue.

Y anduvo en la vida rodando, trabajó como ayudante de construcción, tuvo novias y una vida de tragos y rumbas, pero no se casó, en varias oportunidades las novias le desocuparon "robaron" las cosas de la piesa donde el vivía, luego resolvió que era mejor pagar por sexo y no casarse.

Vive solo paga arriendo de $100.000 pesos por una piesa y baño compartido, come en la calle y trabaja todos los días, es un señor delgado, morenito, un poquito mas alto que yo, y un perrito lo acompaña pero no es de el es de la casa donde el vive.

No tiene amigos, amigos, solo gente por ahí conocida, a veces llega una señora y se le estaciona al frente y el se corre para la otra esquina, y a veces le toca caminar con el carrito cuando la policía molesta, si van caminando pues no les dicen nada.

En las noches ve las noticias y tres programas más que le gustan y se duerme, cuando le toca lavar la ropa la enjabona y a la mañana la termina de lavar.

Eso hablamos con el señor Leopoldo hoy, le he dicho que yo soy su amiga y que siempre lo recordaré.....

Jummmmm vida, vida, vida......

Obra publica día 23

Adelantaron más del registro fotográfico, sin embargo dejo el las fotos que fueron tomadas....


jueves, 19 de noviembre de 2009

De traficante de drogas, cocainómana, presidiaria y madre, a monja contemplativa


Autor: Mónica Vázquez/ReL | Fuente: http://www.religionenlibertad

Madre Elsa

De traficante de drogas, cocainómana, presidiaria y madre, a monja contemplativa

«Vivía en la calle Preciados y frecuentaba la noche. Me encantaba estar en ese ambiente de los que fumaban porros, las prostitutas, los borrachos, serenos; iba por los bares de la calle Montera y de Fuencarral, donde estaban los gays y lesbianas; tenía una vida sexual muy activa y me quedé embarazada a los 17», comenta Elsa, originaria de La Rioja.

«Iba a la iglesia del Carmen a llorar esta doble vida porque dentro sentía como una agonía», asegura. Querer sacar a su hijo adelante fue lo que la impulsó a aceptar llevar un paquete con droga a Canarias, por lo que le ofrecían una gran cantidad de dinero. La Policía la detuvo y estuvo tres años presa en la antigua cárcel de Yeserías. «Fue una experiencia maravillosa. Se sufre mucho en la cárcel, pero en el sufrimiento he llegado al entendimiento», indica con sabiduría. Cuando le dieron la ficha de salida la rompió y dejó la prisión a los dos meses. «No quería salir por lo mal que me había tratado mi familia en las visitas», confiesa.

Un encuentro carismático

Una vez fuera de la cárcel participó de un encuentro de la Confraternidad Carcelaria de España al que iba a asistir monseñor Milingo, aunque finalmente fue presidido por el entonces obispo auxiliar de Madrid, Javier Martínez. «El primer día, varios presos salieron a dar testimonio y sentí una fuerza que me impulsó a ir frente al micrófono», señala. Allí, la directora de Confraternidad Carcelaria, Carmen Rubio, le invitó a la adoración nocturna de los viernes en la calle Fomento, 13, donde empezó a ir. Jesús había puesto su semilla, pero el ambiente del piso de acogida donde residía entonces no la ayudó a desarrollar su espiritualidad. «Comencé a consumir cocaína y cada vez aumentaba las dosis. Me salvó la llamada de mi hijo que estaba en La Rioja. Me dijo que vendría a Madrid y entonces automáticamente dejé de consumir», explica.

Un mes después del encuentro participó en la Asamblea Nacional de la Renovación Carismática Católica. Un preso le pidió que lo acompañara a la «intercesión». Ella no sabía de qué se trataba, pero vio que los demás extendían sus manos mientras oraban por él. Entonces ella también quiso que oraran por ella. «El Señor me dice que vas a ser luz para mucha gente, pero espera a la persona que te va a liberar», le señalaron. Llegó la hora de la adoración y sintió un gran desasosiego. Apareció Carmen Rubio, quien «me agarró fuertemente del brazo y me dijo que el Señor me pregunta que cuánto llevas sin confesarte . Intenté que me dejara en paz, pero ella seguía agarrándome fuertemente». Elsa vio su vida pasar como un flash por su mente. Hacía ocho años que no se confesaba. En ese instante divisó a un sacerdote y no lo dudó.

Después fue ante el Santísimo: «Sentí una fuerza tremenda, como un fuego; me desplomé con una congoja llena de alegría que no he vuelto a experimentar. Vi lo que yo era, me encontré con el Señor, empezaron a cantar Cristo rompe las cadenas », prosigue.

Borrachera mental

En la eucaristía hubo varias curaciones. «Yo creí que estaban todos comprados -dice en referencia a los que levantaban la mano para decir que habían sido sanados- y de repente el padre Robert de Grandis afirmó con fuerza: El Señor me dice que quienes sientan como una borrachera mental estarán empezando a amar la eucaristía , y una fuerza me hizo levantar el brazo», continúa.

«Ya no era la misma, el Señor me había transformado».«Entonces me di cuenta de que mi vocación y el Señor habían estado siempre. Pero pensaba que no podía ser monja por mi hijo. Sin embargo, a cada monasterio que entraba por curiosidad me decían que había una madre monja, y en el de Cañas de La Rioja me señalaron que existía una abuela que tenía siete nietos. Además los libros de espiritualidad que me encontraba era de santas que habían sido madres», añade. El hijo de Elsa, ya con 18 años, ingresó en el Ejército, y entonces se sintió libre de responsabilidades para entrar al convento.

Ahora es una monja dicharachera que vive haciendo reír a los demás. «A mis compañeras del convento las pincho para que tengan de qué confesarse», narra divertida. Es parte de su carácter. «Cuando era niña me comía las hostias que había en las ofrendas para obligarle al cura a abrir el sagrario, porque me decían que ahí estaba Cristo», ríe a carcajadas. Ahora ya es feliz.

Tomado de: http://www.es.catholic.net/religiosas/420/2464/articulo.php?id=43902

Obra publica día 22

Las labores del día de hoy....


miércoles, 18 de noviembre de 2009

¿CÓMO SE LEE LA BIBLIA?

Guía para leer las Sagradas Escrituras 
P. Alejo
FUENTE: http://www.encuentra.com/articulos.php?id_sec=10&id_art=212&id_ejemplar=0




Se puede decir que la Biblia es uno de los libros más leídos. Hay muchos libros de autores antiguos que se leen, pero generalmente por especialistas o por iniciados en los temas correspondientes, pero la Biblia es leída por personas de todos los niveles intelectuales. ¿A qué se debe ese fenómeno?

Algunos leerán la Biblia por curiosidad -pocos-, la mayoría porque en la Biblia espera encontrar respuestas a los interrogantes que más afectan al hombre: ¿quién soy? ¿de dónde vengo? ¿cuál es el sentido de la vida? ¿cómo encontrar la felicidad? ¿en qué consiste el verdadero amor?

Para algunos las respuestas que da la Biblia son una opinión más, pero de mucho peso, ya que toda la cultura de occidente se ha edificado sobre la sabiduría en ella contenida. Para otros, las respuestas que da la Biblia son las respuestas, las únicas válidas para las aspiraciones más profundas del hombre.

En cualquier caso, quien quiere llegar a algún sitio ha de elegir el camino para conseguirlo. Si se ofrecen varios caminos, ha de ponderarlos cuidadosamente y más cuidadosamente si el punto de llegada tiene un interés capital, como lo es la cuestión de la felicidad. Si la Biblia es, al menos, un camino que muchos han seguido y siguiéndolo muchos han llegado, es de sentido común conocerla al menos para tomar las propias decisiones.

Antes de adentrarnos en la materia es necesario hacer unas consideraciones preliminares. Esas consideraciones están orientadas a conseguir la actitud mental adecuada para entender el mensaje y a configurar el marco en el que se sitúa la Biblia.

El primer punto se refiere a los distintos modos que los hombres tenemos para conocer la realidad. Salta a la vista que son diferentes las actitudes mentales del matemático, del botánico, del economista, del comerciante, del político, de la madre que conoce a su hijo. Y sin embargo en todos los casos se tienen conocimientos verdaderos. ¿Cuál es la actitud mental para conocer el mensaje de la Biblia?

El segundo pretende hacernos ver en qué se distingue la Biblia de cualquier otro libro que pretenda también dar respuestas a los interrogantes más profundos del hombre. La Biblia no es una exposición científica acerca del universo, no es un tratado de antropología ni siquiera un tratado de teología, en el sentido tradicional de la palabra.

La Biblia es un libro religioso que pretende recoger la intervención de Dios en la vida de los hombres, el diálogo de amor de Dios con los hombres. Y precisamente como se dirige a todos los hombres está escrita en un lenguaje que todos puedan entender, el lenguaje común de las gentes que convivieron con los autores de esos libros que componen la Biblia. Por supuesto que en ese diálogo, como en todo diálogo, se dan a conocer sus interlocutores, los fines e ideales de cada uno, los planes que tienen; en este diálogo, además, uno de ellos, Dios, arroja luz sobre lo que es el otro, el hombre.

Desde luego que existen otros libros que podemos encuadrar dentro del género de «Libros religiosos» como son el Corán, las Máximas de Confucio, el Zendavesta, incluso podríamos, si ampliamos mucho el concepto, incluir aquí todas las mitologías. Alguno de esos libros nos habla de Dios, otros de la constitución del mundo, del origen del mal, nos dan normas de comportamiento. Pero, a diferencia de la Biblia, nos hablan de un Dios imaginado por el hombre y de una constitución del mundo también imaginada por el hombre, no de realidades.

La Biblia tiene la pretensión de hablarnos de un Dios real, no construido por la imaginación del hombre, del origen del mundo como algo real, no como una mitología, de unas normas de conducta enunciadas por aquél que conoce al hombre. Pero no es esta la pretensión última de la Biblia. La Biblia quiere transmitirnos un diálogo de amor de Dios con los hombres, mejor aún, con el hombre, pero, aún más, quiere incorporarnos a cada uno a un diálogo, personal, de amor con Dios.

Cuando hablamos de diálogo debemos notar que, en cierto sentido, estamos hablando de la actividad más crucial para el hombre. Un hombre sin diálogo es un solitario, incompleto, sin amigos, sin amor. La única forma que tiene el hombre de comunicarse es abrirse al tú con el diálogo. Por supuesto que el diálogo tiene distintos grados de profundidad y, dependiendo de esos grados de profundidad, son los lazos de unión que establece. Desde la relación comercial que se establece en un diálogo superficial con el vendedor de la tienda, hasta la comunión de vida y amor que se establece en el diálogo entre marido y mujer. Por supuesto que en el diálogo entran en juego todos los medios de comunicarse que tienen los hombres.

Pues bien, ese diálogo al que pretende incorporarnos la Biblia es un diálogo de amor con Dios en el que se establecen vínculos tan estrechos y profundos que se puede hablar de amistad, filiación. Más aún, pretende incorporarnos a ese "diálogo" eterno entre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo y que la unión establecida por ese diálogo se refleje en la Iglesia, es lo que pidió Jesucristo en su oración sacerdotal: "ut omnes unum sint sicut tu pater in me et ego in te, ut sint unum sicut et nos unum sumus" (Juan). Algunos místicos han llegado a decir que en la unión con Dios el diálogo llega a ser: Dios dice al alma: todo lo mío es tuyo y el alma dice a Dios: todo lo mío es tuyo.

¿Pero la Biblia no nos relata un diálogo que tuvo Dios con hombres que ya murieron? ¿Cómo es posible que yo me incorpore a ese diálogo? Efectivamente, la palabra del hombre es temporal, se pierde en la historia, pero la de Dios es eterna y permanece siempre actual. Más aún, la palabra del hombre, en la medida que es parte de ese diálogo con Dios, de alguna manera participa de esa eternidad y de esa actualidad. Por eso puedo yo incorporarme a ese diálogo que llamamos también revelación pública y convertirlo en un diálogo personal: yo y Dios.

Por todo lo anterior se ve claro cuál es la disposición que hemos de tener para leer la Biblia con fruto. Ha de ser una disposición de fe y amor. Esto implica la vida de la gracia y la vida de oración. Se trata en realidad no sólo de leer la Biblia sino de vivir dentro de esa historia de amor que son el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento.


II. LA BIBLIA. GENERALIDADES.
1 . LOS NOMBRES DE LA BIBLIA

Los autores humanos de la Biblia no le pusieron nombre a los libros que escribieron ni tampoco los firmaron. Tanto el nombre genérico de la obra como el de cada libro en particular les fueron dados posteriormente.

Los hebreos dividían la Biblia en tres grandes secciones, cada una de ellas comprendía varios libros.

La primera sección la llamaban TORAH, que significa LA LEY y comprendía los cinco primeros libros;

La segunda era LOS KETUBIM, que significa LOS ESCRITORES, y a la última le llamaban LOS URIM, que quiere decir LOS PROFETAS.

El conjunto de todos ellos se designaba como LAS SAGRADAS ESCRITURAS.

Al aparecer el cristianismo se sumaron a los antiguos libros hebreos los escritos de los Apóstoles y discípulos suyos que transmitieron la vida y doctrina de Jesús, y estos nuevos libros Sagrados fueron recibidos con igual veneración por los primeros Cristianos y juntados a los antiguos libros sagrados Hebreos. Fue entonces cuando este conjunto de Libros Sagrados escritos por inspiración de Dios en número total de 73, comenzó a recibir diversos nombres. Se le llama: PALABRA DE DIOS, SAGRADA ESCRITURA, ANTIGUO Y NUEVO TESTAMENTO y, finalmente, LA BIBLIA.

¿Por qué esos nombres tan diversos? Como veremos a continuación, cada uno de ellos expresa aspectos importantes de lo que es la Biblia.

Se llama SAGRADA ESCRITURA para expresar que no se trata un libro en el que se puedan buscar enseñanzas de tipo científico, y que tampoco es un tratado de filosofía o de teología. Ese nombre nos hace ver que se trata de un libro exclusivamente religioso que pretende unirnos a Dios, expresando de manera que entienda todo mundo lo que Dios nos dice para que le amemos y seamos felices.

La palabra griega diatheke, empleada para traducir el hebreo berith, alianza, es también susceptible de tener el sentido de testamento. El autor de la epístola a los Hebreos jugará deliberadamente sobre este doble sentido posible, para señalar cuán estrecho es el enlace entre la nueva alianza y la muerte de Cristo (indicada en las palabras de la consagración del cáliz en la cena), y de ahí la expresión de Nuevo Testamento que en todas las lenguas será tomada como sinónima de nueva alianza. Como la nueva alianza viene a sustituir la nueva de aquí surgen otras dos denominaciones de la Biblia.


ANTIGUO TESTAMENTO Y NUEVO TESTAMENTO

La misma palabra testamento que nos trae a la mente la idea de la expresión de los últimos deseos de un padre antes de morir, que deja a sus hijos la herencia de bienes y buenos deseos. Así también nos dice que Dios nos deja una herencia para que seamos felices.

ANTIGUA Y NUEVA ALIANZA nos descubre que Dios ha hecho dos alianzas con los hombres y que en la Biblia están consignados los términos de ellas. Que ha habido esas alianzas significa que existe un compromiso mutuo entre Dios y la humanidad. La Antigua Alianza fue rota, como luego veremos, no por Dios sino por el pueblo de Israel, pero Dios promete una nueva y definitiva Alianza que tendrá lugar en Cristo.

Finalmente el nombre más común para designar los libros santos es el de BIBLIA, expresión que proviene del griego. Si se considera que procede de "Ta Biblia" significará "El libro", como si dijésemos que ese es el libro por excelencia, el libro de los libros. Si se toma como originado en "Ton Biblion", significará los libros, expresión que nos hace ver que se trata de una pequeña biblioteca, un conjunto de 73 libros muy distintos entre sí, escritos en diversas circunstancias, en géneros literarios muy diferentes y en un lapso de tiempo muy prolongado. Desde que se escribió el primer libro hasta que se escribió el último de ellos transcurrieron muy probablemente 1600 años.


2. TEMA DE LA BIBLIA

Si bien es verdad que podemos leer aisladamente los libros de la Biblia y nos dejarán un mensaje bueno y útil para la vida, los 73 libros que la componen, a pesar de su diversidad, tienen un tema común. Todos giran alrededor de la PALABRA DE DIOS, del DABAR YAHWÉH. Como veremos más adelante, San Juan en el prólogo de su evangelio llama a Cristo Logos, que equivale a Verbo en latín y a Palabra en castellano.

Este único tema lo desarrolla la Biblia en 46 libros del Antiguo Testamento -antes de la venida de Cristo- y 27 del Nuevo Testamento -después de la venida de Cristo-. Pero no obstante el tema único la forma literaria y el contenido de todos esos libros es diverso. Atendiendo a estas últimas características se pueden clasificar en tres clases distintas perfectamente definidas.

LIBROS HISTÓRICOS. Tratan de narrar, a su manera, acontecimientos realmente sucedidos, aunque no pretendan ser una historia en el sentido técnico de la palabra.

LIBROS DOCTRINALES. Su objetivo principal es transmitir una doctrina, un mensaje, valiéndose a veces de imágenes, alegorías, parábolas o recursos poéticos.

LIBROS PROFÉTICOS. Tienen como objetivo principal recordar la Alianza con Dios. A la luz de esa alianza explican sucesos presentes al profeta y también anuncian acontecimientos futuros, para exhortar, sostener la esperanza y la fidelidad, advertir, etc.

Por supuesto que historia, doctrina y profecía se pueden encontrar en todos los libros de la Biblia, aunque cada libro se dedique más a uno de esos aspectos.

En el Antiguo Testamento encontramos 21 libros históricos, 7 doctrinales y 18 proféticos.

En el Nuevo Testamento tenemos 5 históricos, 21 doctrinales y 1 profético.

Mi esperanza, mi seguridad

Tu, Señor, desde mi juventud eres mi esperanza y mi seguridad.
Aún estaba yo en el vientre de mi madre y ya me apoyaba en ti.
¡Tú me hiciste nacer!
¡Yo te alabaré siempre!
He sido motivo de asombro para muchos, pero tú eres mi refugio.
Salmo 71, 5-7

OBSERVACIONES

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