lunes, 29 de noviembre de 2010

Estupidez en serie

José Ramón Ayllón

FUENTE: http://www.fluvium.org/textos/etica/eti768.htm

Leticia tiene quince años, una guitarra, varios hermanos y mucha simpatía. Le pregunto su opinión sobre las series de televisión. Me responde que ha decidido no verlas, porque le parece que confunden el amor con la obsesión por enchufar sexo en las cabezas de los espectadores. "Pretenden hacernos creer –me explica– que lo normal es el sexo fuera del matrimonio, el aborto y la eutanasia, y –sobre todo– la homosexualidad. Además, como los guiones están llenos de humor, parece que todo lo que muestran es bueno y maravilloso".

La tele
        Algún lector estará pensando que esta chiquilla es un poco estrecha, pero José Antonio Marina dice algo muy parecido: "Si yo fuera un extraterrestre y viera algunos programas de televisión, pensaría que los humanos son unos salidos que no piensan nada más que en el sexo. Es la presión de los adultos, entre otras cosas por razones comerciales, la que está reduciendo el periodo infantil y lanzando, sobre todo a las chicas, a un mundo obsesivamente sexualizado".

        Algún Lector pensará, sin duda, que Marina es un poco estrecho, pero Ángeles Caso lamenta esa misma marea de zafiedad en programas donde "se miente, se grita, se insulta, se calumnia y se rebuzna". Además, por su propia condición, Ángeles Caso se centra en el punto de la degradación televisiva que más le duele: la reducción de las mujeres a trozos de carne, a marujas parlanchinas, a compradoras compulsivas, a exhibicionistas de cuerpos espléndidos con cerebros de mosquito.

Más opiniones

        Es posible que Ángeles Caso sea un poco estrecha, pero Emilio Lledó también piensa que "nuestra televisión es una basura. Y su tiranía sobre la conciencia infantil y juvenil es un problema más grave que el desempleo y la crisis económica. Esos otros educadores han invadido sin derecho alguno el espacio de la educación, y han introducido valores, ideas y palabras mortales para la vida de la mente y de los hombres. La educación auténtica exige idealismo y generosidad, y sólo es posible por el cultivo del conocimiento, de la mirada sobre la realidad de la vida y de los hombres. No se trata de algo utópico. Lo utópico, irreal y ridículo es el pragmatismo de lo inútil, la falacia de convertir en real las informaciones o esperpentos que nos venden como vida, ese detritus mental que se produce en muchos rincones de la sociedad".

        Tal vez Lledó..., pero Robert Spaemann también opina que "quienes trabajan en ese medio de comunicación aplican casi únicamente el criterio del impacto para seleccionar los temas. De este modo, la tradición basada en valores normales de la vida no tiene ya espacio. La televisión destruye sistemáticamente la diferencia entre lo normal y lo anormal, porque en sus parámetros lo normal carece de interés. Por lo tanto, ni el equilibrio, ni la verdad, ni la belleza se respetan como valores. No sé si peco de pesimista, pero creo que la dependencia de las personas de la televisión es el hecho más destructivo de la civilización actual".

Desde los clásicos
        Quizá Lledó y Spaemann sean filósofos estrechos, pero es Arturo Pérez-Reverte quien coincide con ellos y lamenta lo que ha visto en "una de esas series de estudiantes, y de jóvenes en su misma mismidad", donde no falta un rata, varias chicas preocupadas porque Mariano no las mira, un cachas que se cepilla a una de ellas, un guapo que está saliendo de la droga, una profesora con ganas de tirarse a los alumnos, un gay que encuentra su media naranja en otro chico gay que resulta ser hijo del conserje, una chica que se queda embarazada... "Lo malo es que todo eso rebota fuera, y en vez de ser la serie la que refleja la realidad de los jóvenes, al final resultan los jóvenes de afuera los que teminan adaptando sus conversaciones, sus ideas, su vida, a lo que la serie muestra (...). Y me aterra que semejantes personajes, irreales, embusteros en su pretendida naturalidad, tan planos como el público que los reclama e imita, se consagren como referencias y ejemplos".

        Los griegos calificaban de obsceno lo que no debía ser representado sobre el escenario del teatro, por considerarlo degradante para el espectador. Pero nosotros somos posmodernos, y no necesitamos moralina de Pericles ni de Pérez-Reverte. Por eso producimos estupidez en serie, y luego vemos esas series con gusto, pues estamos encantados de descender del mono y de los surrealismos y totalitarismos del siglo XX, que nos han acostumbrado a admitir que lo negro es blanco, y la noche día, y a tomar la basura por la más grande de las creaciones humanas. Y, ahora, si algún lector piensa que estoy exagerando en este párrafo, debo reconocer que tiene razón: por suerte, hay mucha gente como Leticia.

jueves, 25 de noviembre de 2010

RETRATO HABLADO


Han restaurado el Santísimo en la Parroquia de San Sebastían, no tengo mi cámara por ahora conmigo así que imposible tomar una foto y simplemente subirla.  A partir de esta, trataré hacer un retrato hablado:

La parte superior y las columnas continúan, solo que ahora el fondo es blanco y los adornos dorados. La paloma que simboliza al Espíritu Santo, es ahora blanca y es la misma. Los Ángeles ya no están, ni las llamas que simbolizan los Dones del Espíritu Santo.

El Sagrario es nuevo y va incrustado, es de color dorado y en su superficie tiene una cruz roja, unos grabados que no recuerdo bien, dos peces y unos panes (tal vez cinco) y un grabado que dice "SOY EL PAN DE VIDA" , debajo una repisa (por darle un nombre) en mármol, debe ser en mármol.  Todo el fondo es totalmente blanco, la alfombra ha sido quitada y la reja la han pintado de color plateado.

Ha quedado muy bonito, el motivo del cambio es que la Parroquia cumple o cumplió 25 años de construida, igual que el Párroco actual padre Luis Alfonso Pardo Herrera quien también esta semana cumplió 25 años de ordenación.

Y bueno, como dice padre Alfonso Pardo en una canción compuesta por el:

"TU ERES SANTO SEÑOR DICEN LOS ÁNGELES,
TU ERES SANTO SEÑOR DICEN LOS ÁNGELES.

TU GLORIA LLENA LOS CIELOS, LLENA LA TIERRA,
HOSANNA A NUESTRO DIOS.

SEA BENDITO JESÚS TU AMADO HIJO!!


TU GLORIA LLENA LOS CIELOS, LLENA LA TIERRA,
HOSANNA A NUESTRO DIOS.

JUEGUITO DE AMOR

Hace como seis meses vino el coro o parte del coro de esa canción a mi mente, un vallenato "chévere" muy sabroso, pero no lo tenía ni sabía como se llamaba, quién lo publicó dice que lo interpreta Lidio García y en los comentarios dicen que es o fue Senador de la República, tampoco sé si sea verdad y tampoco conozco más canciones interpretadas por el, por lo menos que me gusten. Pareciera que el Compositor de la canción fuera Luifer Cuello.

Pero Oh, Vallenato tan bueno, como dirían "pura gozadera", me gusta muchísimo, así que para mi desordenado y variadito Blog, irá.

Lo bonito de ser Colombiano es que perfectamente uno puede ser de origen del altiplano, gustarle el Vallenato y ser hincha del América de Calí y no pasa nada.


Me mandaste a llamar con alguien
y cuando llego te me escondes
y te fuiste quizás pa donde
no se cual es tu juego mi amor

Me mandaste a llamar con alguien
y como quiero darte un beso
vienes mamita y no te encuentro
verdad me esta gustando el jueguito

Coro
Que vaina chévere el jueguito que tu tienes
hay que vaina las mujeres cuando saben que las quieren
Que vaina chévere y chévere chévere chévere súper chévere súper súper súper, súper chévere 
el jueguito que ahora tienes

Y cuando yo te agarre te vas a enamorar
Y te vas a olvidar de tu juego de amor
Y cuando yo te prenda te vas a enamorar
Y te vas a olvidar de tu juego de amor

Coro
Que vaina chévere el jueguito que tu tienes
hay que vaina las mujeres cuando saben que las quieren
Que vaina chévere y chévere chévere chévere súper chévere súper súper súper, súper chévere 
el jueguito que ahora tienes

Como sabes que ando enamorado
solo lo haces pa castigarme
y a Dios le pido que me aguante
por que un día de estos 
caes corazón

Como sabes que tanto me gustas
hay te la pasas coqueteando
y el ojo me vives picando
y ya no aguanto mas esta presión

Coro
Que vaina chévere el jueguito que tu tienes
hay que vaina las mujeres cuando saben que las quieren
Que vaina chévere, y chévere chévere chévere súper chévere, súper súper súper, súper chévere 
el jueguito que ahora tienes

Y cuando yo te agarre te vas a enamorar
Y te vas a olvidar de tu juego de amor
Y cuando yo te prenda te vas a enamorar
Y te vas a olvidar de tu juego de amor

Coro
Que vaina chévere el jueguito que tu tienes
hay que vaina las mujeres cuando saben que las quieren
Que vaina chévere y chévere chévere chévere súper chévere súper súper súper, súper chévere 
el jueguito que ahora tienes 

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Pero no todo es desparche en Facebook

Por ejemplo una frase de estado que puede ser reflexionada:

LOS SIETE PECADOS SOCIALES 


1. Política sin principios.
2. Placer sin Responsabilidad.
3. Dinero sin trabajo.
4. Negocio sin Moral.
5. Conocimiento sin Carácter.
6. Ciencia sin Humanidad.
7. Religión sin sacrificio.

FUENTE: http://www.facebook.com/profile.php?id=100000738278197

martes, 23 de noviembre de 2010

SIDA: ¿Sexo Seguro?

En el mundo se han gastado miles de millones de dólares desde 1970 para promover los anticonceptivos y el "sexo seguro" entre los adolescentes. Es tiempo de preguntarnos ¿Qué se ha conseguido con tanto dinero?

Increíblemente, los líderes del «sexo-seguro» y los promotores de los condones que nos metieron en este lío, aún continúan determinando las políticas en relación a la sexualidad del adolescente. Sus ideas han fracasado y es tiempo de volver a formularlas. ¿Cuánto tiempo ha pasado desde que usted ha escuchado a alguien decir a los adolescentes que es ventajoso no tener relaciones sexuales hasta el matrimonio?
Las ventajas se han ocultado, con trágicas consecuencias. A menos que lleguemos a comprender la enfermedad que acecha al mundo entero, la promiscuidad adolescente continuará y millones de jóvenes -pensando que están protegidos con los condones- sufrirán por el resto de sus vidas.

Sólo existe una manera segura de mantenerse libres del SIDA en medio de una revolución de liberalismo sexual. Esa manera es abstenerse de tener relaciones sexuales hasta el matrimonio y luego de casarse, ser fiel a una pareja no infectada.

Es un concepto que fue ampliamente respaldado en la sociedad hasta los años 60. Desde entonces, surgió una "mejor idea" (promoviendo el libertinaje sexual). Esta "mejor idea" está actualmente amenazando la familia humana en su totalidad.Se plantean preguntas inevitables cuando se propone la abstinencia. Es tiempo de dar algunas respuestas claras:¿Por qué aparte de las consideraciones morales, piensa usted que se debería enseñar a los adolescentes a abstenerse del sexo hasta el matrimonio?

Actualmente, no funciona ningún programa para controlar la pandemia de enfermedades sexualmente transmitidas. La denominada solución del "sexo seguro" en la práctica, es un desastre.
Los condones pueden fallar al menos en un 15.7% en lo que a prevención del embarazo se refiere. Fallan 36.3% al prevenir el embarazo entre las jóvenes pertenecientes a minorías y solteras.

En un estudio hecho entre hombres homosexuales, el British Medical Journal informó que el índice de deficiencia debido a deslizamiento o ruptura del condón es de 26%. Con estos datos científicos, es obvio que a las personas que confían en los condones, para el control de la natalidad, se les debe llamar futuros... "padres".

Considerando que una mujer puede concebir sólo unos cuantos días por mes, sabemos que el índice de deficiencia de los condones debe ser más alto cuando se trata de prevenir una enfermedad que puede ser transmitida los ¡365 días del año!.

Aquellos que dependen de un método tan inseguro deben usarlo adecuadamente en cada ocasión y aún así, existe un alto índice de deficiencia por factores que están más allá de su control. La joven víctima, a quien le dicen que este pequeño dispositivo látex es "seguro", no puede saber que está arriesgando el dolor por toda la vida e incluso la muerte por algo tan breve como un momento de placer. ¡Es enorme la carga que se coloca en las mentes y los cupertos inmaduros de los adolescentes!

Entre heterosexuales, la Sección Médica de la Universidad de Texas descubrió recientemente que los condones son sólo 69% efectivos en la prevención de la transmisión del virus de inmunodeficiencia humana (HIV). La Dra. Susan Weller, concluye que "cuando nos referimos a la transmisión sexual del SIDA, la única prevención real es no tener sexo con alguien que tiene o puede tener el SIDA".

Aún si gastáramos otros $50 mil millones para promover el uso del condón, la mayoría de adolescentes todavía no lo utilizarían consistente y adecuadamente. La naturaleza de los seres humanos y la pasión del acto sexual simplemente no les proporciona una respuesta disciplinada a los jóvenes.

¿Pero si usted sabía que un adolescente iba a tener relaciones sexuales, no le habría enseñado la utilización adecuada del condón?No, porque tal enfoque tiene una consecuencia no intencional. El proceso de recomendar el uso del condón a los adolescentes los conduce inevitablemente a 5 caminos peligrosos:

que el "sexo seguro" es factible;

que todos lo están haciendo;

que los adultos responsables esperan que lo hagan;

que es algo bueno; y

que sus semejantes saben y que ellos también saben que estas cosas engendran la promiscuidad. Estos son mensajes muy destructivos que se dan a nuestros hijos.

Además, los datos propios de la Planificación Familiar muestran que la razón número uno que lleva a los adolescentes a mantener relaciones sexuales es la presión social Por consiguiente, nada de lo que hagamos para contener el "todo el mundo lo está haciendo" resulta que más, no menos personas, lo intenten.
Los programas de distribución de condones no reducen el número de jóvenes expuestos a la enfermedad... por lo contrario, los incrementan radicalmente.¿Pero si usted fuese padre y supiera que su hijo o hija ha tenido sexo, no preferiría que el o ella utilizaran un condón?¿Qué cantidad de riesgo es aceptable cuando está hablando acerca de la vida de sus hijos?

Un estudio de parejas casadas en las que uno de ellos está infectado con HIV determinó que, 17% de los compañeros que utilizaban condones para protegerse se contagiaron del virus en un año y medio. Decir a nuestros hijos que "reduzcan su riesgo" a una en seis (17%) no es mejor que jugar a la ruleta rusa. Eventualmente, ambos son fatales.

La diferencia es que con una pistola, la muerte es más rápida. Finalmente, imagínese que alguien le obsequia un boleto para viajar a Miami y le dice que esta aerolínea sólo tiene una seguridad de 80%, es decir, que de 10 vuelos sólo llegarán a su destino 8 aviones ¿Usted volaría con esta aerolínea? Los adolescentes no escucharán el mensaje de abstinencia.
Sólo estarás perdiendo tu tiempo y aliento al tratar de venderles una noción como esa.

Es un mito -muy popular- creer, que los adolescentes son incapaces de entender y aceptar la abstinencia sexual antes del matrimonio. Casi el 65% de los jóvenes de secundaria menores de 18 años no han tenido relaciones sexuales.Hace algunos años, en Lexington, Kentucky, USA, se llevó a cabo un evento para jóvenes que presentaba a un ex convicto llamado Harold Morris.

El hablaba acerca de la abstinencia, entre otras cosas. ¡El coliseo tenía asientos para 18,000 personas pero había 26,000 adolescentes! Eventualmente más de 2,000 estaban de pie fuera del auditorio y escuchaban a través de un sistema preparado apresuradamente.

¿Quién dice que los adolescentes no escucharían este mensaje?Incluso los adolescentes que han sido sexualmente activos podrían escoger detenerse. Esto se denomina "VIRGINIDAD SECUNDARIA", un buen concepto que conlleva la idea de que los adolescentes pueden volver a comenzar.
Una jovencita recientemente escribió a Ann Landers para decirle que deseaba haber mantenido su virginidad. Finalizaba su carta diciendo: "Lo siento, no lo hice pero deseo haberlo hecho". Como adultos, responsables necesitamos decirle que, a pesar de todo, ella puede retroceder y avanzar. Ella puede recuperar su autovaloración y proteger su salud, porque nunca es tarde para comenzar a decir "no" al sexo premarital.
A pesar de ello, los defensores del sexo seguro predominan en los círculos educativos, ¿existen ejemplos positivos para los jóvenes de programas basados en la abstinencia?

Felizmente algunos excelentes programas se han desarrollado en USA. Spokane Ayuda al Adolescente (Teen Aid) y el Comité de Padres del Sureste (Southwest Parentes Committee) de Chicago son buenos ejemplos. También tenemos a Próxima Generación (Next Generation) en Maryland, Opciones (Choices) en California y Respeto por el Sexo (Sex Respect); Yo, Mi Mundo, Mi Futuro (Me, My World, My Future); Razones Razonables para Esperar (Reasonable Reasons to Wait); Sexo, Amor y Opciones (Sex, Love & Choices); F.A.C.T.S., etc. son programas basados en la abstinencia que ayudan a los adolescentes a tomar buenas decisiones a nivel sexual.

Sin embargo, establecer y mantener las ideas de abstinencia entre los jóvenes puede ser como escupir contra el viento. No porque no escuchen, porque la mayoría lo hace. Sino porque los mensajes pro abstinencia se sumergen en un mar de la tóxica propaganda para el adolescente "el sexo es inevitable, utiliza un condón", de los profesionales del "sexo seguro".

Ustedes responsabilizan a aquellos que han dicho a los adolescentes que la expresión sexual es su derecho, en tanto lo hagan "adecuadamente" ¿Quién más ha contribuido con esta epidemia?

La industria del entretenimiento debe verdaderamente compartir la culpa, incluyendo a los productores de televisión. Es interesante en este contexto, señalar que la mayoría de canales de televisión y por cable están retorciéndose las manos en relación a esta terrible epidemia del SIDA. Cínicamente algunos profesan que están muy preocupados por aquellos que están infectados con enfermedades transmitidas sexualmente, y... quizá sean sinceros.

Sin embargo, los ejecutivos de la televisión y los magnates del cine han contribuido poderosamente a la existencia y propagación de esta plaga. Durante décadas, representaron a los adolescentes y jóvenes adultos trepando de arriba abajo en las camas de otros como robots sexuales. Sólo a los tontos se les mostraba castos y estos eran tan estúpidos y feos como para no poder encontrar pareja.

Por supuesto, los "feos y estúpidos" nunca enfrentaron ninguna consecuencia por su buena conducta sexual. Sin embargo, los "pitucos y lindos" practicando el sexo seguro contrajeron herpes, sífilis, clamidia, inflamación pélvica, infertilidad, SIDA, tumores genitales o cáncer cervical.

A ninguno de estos pacientes se les ha dicho que no existe cura para su enfermedad o que tiene que enfrentar su dolor por el resto de su vida. Nadie ha escuchado que los diversos tipos de cáncer genital asociados con el virus papiloma humano (HPV) mata a más mujeres que el SIDA, o que las características de la gonorrea son ahora resistentes a la penicilina.

No hay nada sucio. Todo parece muy divertido. Pero, ¿qué precio estamos pagando ahora por las mentiras divulgadas?.El gobierno de Estados Unidos también ha contribuido con la crisis y continúa agravando el problema. Por ejemplo, un folleto de los Centros Federales para el "Control de las Enfermedades y la Ciudad de Nueva York" se titula "Los Adolescentes Tienen el Derecho" y aparentemente intenta liberar a los adolescentes de la autoridad adulta. Dentro de él hay seis declaraciones que conforman la "Declaración de Derechos de los Adolescentes", y son las siguientes:
 
  • Tengo el derecho de pensar por mí mismo.
  • Tengo el derecho de decidir cuando y con quien tener sexo.
  • Tengo el derecho de utilizar condones cuando practico sexo.
  • Tengo el derecho de comprar y utilizar condones.
  • Tengo el derecho de expresarme.
  • Tengo el derecho de solicitar ayuda si la necesito.
Bajo este último punto (el derecho a solicitar ayuda) hay una lista de organizaciones y números telefónicos, tanto en el Perú como en el extranjero, que se aconsejan para que los lectores llamen.
La filosofía que rige muchas de las organizaciones incluye el presentar la homosexualidad, el transvestismo, el bisexualismo como estilos de vida aceptables y "normales" y la promoción enérgica del derecho a la expresión sexual de los adolescentes.Seguramente existen muchísimas personas que reconocen el peligro que ahora está amenazando a las generaciones del futuro.

Es tiempo de hablar de un valor pasado de moda denominado castidad. Ahora más que nunca la VIRTUD es una necesidad.Si usted concuerda con nuestro Punto de vista es tiempo de plantear un nuevo enfoque de la sexualidad del adolescente. Por favor, separe este aviso y guárdelo. Llévelo a su próxima reunión del colegio. Enviélo a su Ministerio de Salud y a sus congresistas.

Distribuya copias en la Asociación de Padres de Familia y Maestros. Y por todos los medios, compártalo con los adolescentes. Empiece promoviendo la abstinencia antes del matrimonio como la más segura manera de sobrevivir a esta terrible epidemia mundial.

Dr. Raúl A. Cantella

lunes, 22 de noviembre de 2010

Las "cositas" de Facebook

Puede parecer un poco desagradable y frío de mi parte, pero debo manifestar que no me gustan, ciertas "cositas" de Facebook, diría yo, el Spam  o la "basura" en Facebook. Que encuesticas, que abracitos, que corazoncitos, que etiquetas en foticos publicitarias, que la frase de la " buena suerte",  que el horóscopo chino y yo no sé que más burradas.  [Perdón por la expresión]

Hacen que Facebook se convierta más en la típica herramienta, para la típica expresión de hoy en día "desparchado", es decir sirve para perder el tiempo.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

La paz es belicosa

La paz verdadera no es fruto de estructuras políticas u organismos internacionales. Nace en el alma de cada hombre y de allí se expande hasta permeabilizar toda la sociedad.
 
Autor: Jesús David Muñoz, L.C. 
Fuente: Virtudes y Valores
IMAGEN: http://www.dreamstime.com/girl-feeds-the-dove-image16234883
 La violencia y la inseguridad ha comenzado a ser un tema recurrente en países en los que el problema del narcotráfico empieza a cobrar víctimas inocentes y ajenas a este negocio; la paz encabeza la lista de muchas de las peticiones dirigidas a Dios, incluso en algunas personas alejadas antes de cualquier tipo de religiosidad.

Todos queremos la paz y la pregunta fundamental es: ¿cuál es la vía para llegar a la paz?

«He venido a traer fuego sobre la tierra y ¿qué quiero sino que arda?» (Lc 12,49). El entonces cardenal Ratzinger, comentando esta cita del Evangelio, opinaba que es quizá una de las sentencias más importantes pronunciadas por Jesucristo sobre la paz; en ella Jesús nos está enseñando una gran verdad: «que la verdadera paz es belicosa, que la verdad merece sufrimiento y también lucha. Que no puedo aceptar la mentira para que haya sosiego» (J. Ratzinger, Dios y el mundo, Círculo de Lectores, Barcelona 2005, p. 210)

Es común encontrar personas que piensan que alcanzaremos la paz cuando organizamos una estructura de seguridad confiable o establecemos un organismo de protección civil infranqueable, pero esto aún es poco. Podríamos contar con todas estas cosas, pero todavía estaríamos viviendo una paz de caricatura y postiza, que no ha llegado a la raíz del problema y al corazón de cada hombre de nuestra sociedad.

Hay que dejar claro que todos los medios que se pongan a nivel externo son necesarios y que se requiere una organismo que garantice la seguridad de los ciudadanos. Estas soluciones traerán seguramente estabilidad y quietud, pero no hay que ser ingenuos para pensar que con esto se llega a la concordia auténtica entre los hombres.

La paz verdadera no es fruto de estructuras políticas u organismos internacionales. Nace en el alma de cada hombre y de allí se expande hasta permeabilizar toda la sociedad. Es, por lo tanto, consecuencia de una elección personal.

¿Elección de qué cosa? Elección de la verdad. La paz genuina se logra con la aceptación de la verdad en la propia vida. Por esto mismo es belicosa, porque aceptarla y vivir de acuerdo con la ella muchas veces significa ir contra corriente y quedar mal ante los ojos de muchos.

No hay que pensar ahora en los delincuentes como la única fuente del problema. Cada uno debe entrar en sí mismo y preguntarse hasta qué punto ha pactado ya con la mentira y vive en el engaño. Y este pactar con la mentira puede ir de las cosas más simples como la famosa “mordida” al oficial de tránsito (que en otros términos es la acción de dar el dinero de la multa al policía para su uso personal) hasta una vivencia disfrazada o incluso traicionera de mi vocación como esposo(a), padre/madre, profesional, religioso(a).

En un futuro puede que los problemas de violencia y terrorismo desaparezcan, que cesen las fechorías y más hombres decidan dejar las armas a un lado, pero aún así muchas personas seguirán viviendo en la inseguridad, en la congoja y zozobra, ya que la paz efectiva no está fuera, está dentro del corazón. Se la encuentra en la medida en que se busca, se acepta, se vive y se defiende la verdad en la propia vida, que no es otra cosa sino coherencia entre lo que se es y lo que se profesa. Llegar a este nivel de paz requiere lucha, pues se trata de una conquista personal de quien acepta vivir en la verdad.

El Papa Benedicto XVI explica cómo aceptar la verdad es abrir la puerta para que entre Dios en nuestro corazón. De lo contrario, «cuando el hombre pierde de vista a Dios fracasa la paz y predomina la violencia, con atrocidades antes impensables, como lo vemos hoy de manera sobradamente clara» (Benedicto XVI, Jesús de Nazaret, Planeta Colombiana, Bogotá 2007, p.114).

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jesusmunoz@legionaries.org

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lunes, 8 de noviembre de 2010

¿Pregunta?



¿Todos los bebés pasamos por la barriguita de Ella? 

 Si Jesucristo es la cabeza y su Iglesia somos todos...


jueves, 4 de noviembre de 2010

MI SANTO!! San Carlos Borromeo


San Carlos Borromeo

Arzobispo de Milán y Cardenal
Fiesta: 4 de noviembre
Patrón de: Catequistas, Seminaristas
"Carlos" significa "hombre prudente"

Ver también: Sobre el tiempo de adviento -de sus cartas pastorales


Vida de San Carlos Borromeo

San Carlos Borromeo, un santo que tomó muy en serio las palabras de Jesús; "Quien ahorra su vida, la pierde, pero el que gasta su vida por Mí, la ganará".

Era de familia muy rica. Su hermano mayor, a quien correspondía la mayor parte de la herencia, murió repentinamente al caer de un caballo. El consideró la muerte de su hermano como un aviso enviado por el cielo, para estar preparado porque el día menos pensado llega Dios por medio de la muerte a pedirnos cuentas. Renunció a sus riquezas y fue ordenado sacerdote y mas tarde Arzobispo de Milán. Aunque no faltan las acusaciones de que su elección fue por nepostismo (era sobrino del Papa), sus enormes frutos de santidad demuestran que fue una elección del Espíritu Santo.

Como obispo, su diócesis que reunía a los pueblos de Lombardía, Venecia, Suiza, Piamonte y Liguria. Los atendía a todos. Su escudo llevaba una sola palabra: "Humilitas", humildad.  El, siendo noble y riquísimo, vivía cerca del pueblo, prívandose de lujos. Fue llamado con razón "padre de los pobres"
San Carlos Borromeo
Decía que un obispo demasiado cuidadoso de su salud no consigue llegar a ser santo y que a todo sacerdote y a todo apóstol deben sobrarle trabajos para hacer, en vez de tener tiempo de sobra para perder.

Para con los necesitados era supremamente comprensivo. Para con sus colaboradores era muy amigable y atento, pero exigente. Y para consigo mismo era exigentísimo y severo.
Fue el primer secretario de Estado del Vaticano (en el sentido moderno).




Fue blanco de un vil atentado, mientras rezaba en su capilla, pero salió ileso, perdonando generosamente al agresor.

Fundó seminarios para formar sacerdotes bien preparados, y redactó para esos institutos unos reglamentos tan sabios, que muchos obispos los copiaron para organizar según ellos sus propios seminarios.

Fue amigo de San Pío V, San Francisco de Borja, San Felipe Neri, San Félix de Cantalicio y San Andrés Avelino y de varios santos más.

Murió joven y pobre, habiéndo enriquecido enormemente a muchos con la gracia. ……murió diciendo: "Ya voy, Señor, ya voy". En Milán casi nadie durmió esa noche, ante la tremenda noticia de que su queridísimo Cardenal arzobispo, estaba agonizando.


Vida de San Carlos Borromeo-Fuente: Vidas de los Santos, de Butler, IV

Entre los grandes hombres de la Iglesia que, en los días turbulentos del siglo XVI, lucharon por llevar a cabo la verdadera reforma que tanto necesitaba la Iglesia y trataron de suprimir, mediante la corrección de los abusos y malas costumbres, los pretextos que aprovechaban en toda Europa los promotores de la falsa reforma, ninguno fue, ciertamente, más grande ni más santo que el cardenal Carlos Borromeo. Junto con San Pío V, San Felipe Neri y San Ignacio de Loyola, es una de las cuatro figuras más grandes de la contrareforma. Era un noble de alta alcurnia. Su padre, el conde Gilberto Borromeo, se distinguió por su talento y sus virtudes. Su madre, Margarita, pertenecía a la noble rama milanesa de los Médicis. Un hermano menor de su madre llegó a ceñir la tiara pontificia con el nombre de Pío IV. Carlos era el segundo de los varones entre los seis hijos de una familia. Nació en el castillo de Arona, junto al lago Maggiore, el 2 de octubre de 1538. Desde los primeros años, dió muestras de gran seriedad y devoción. A los doce años, recibió la tonsura, y su tío, Julio Cesar Borromeo, le cedió la rica abadía benedictina de San Gracián y San Felino, en Arona, que desde tiempo atrás estaba en manos de la familia. Se dice que Carlos, aunque era tan joven, recordó a su padre que las rentas de ese beneficio pertenecían a los pobres y no podían ser aplicadas a gastos seculares, excepto lo que se emplease en educarle para llegar a ser, un día, digno ministro de la Iglesia. Despúes de estudiar el latín en Milán, el joven se trasladó a la Universidad de Pavía, donde estudió bajo la dirección de Francisco Alciati, quien más tarde sería promovido al cardenalato a petición del santo. Carlos tenía cierta dificultad de palabra y su inteligencia no era deslumbrante, de suerte que sus maestros le consideraban como un poco lento; sin embargo, el joven hizo grandes progresos en sus estudios. La dignidad y seriedad de su conducta hicieron de él un modelo de los jóvenes universitarios, que tenían la reputación de ser muy dados a los vicios. El conde Gilberto sólo daba a su hijo una parte mínima de las rentas de su abadía y, por las cartas de Carlos, vemos que atravesaba frecuentemente por periodos de verdadera penuria, pues su posición le obligaba a llevar un tren de vida de cierto lujo. A los veintidós años, cuando sus padres ya habían muerto, obtuvo el grado de doctor. En seguida retornó a Milán, donde recibió la noticia de que su tío el cardenal de Médicism había sido elegido Papa en el cónclave de 1559, a raíz de la muerte de Pablo IV.

 A principio de 1560, el nuevo Papa hizo a su sobrino cardenal diácono y, el 8 de febrero, le nombró administrador de la sede vacante de Milán, pero, en vez de dejarle partir, le retuvo en Roma y le confió numerosos cargos. En efecto, Carlos fue nombrado, en rápida sucesión, legado de Bolonia, de la Romaña y de la Marca de Ancona, así como protector de Portugal, de los países bajos, de los cantones católicos de Suiza y además, de las órdenes de San Francisco, del Carmelo, de los Caballeros de Malta y otras más. Lo extraordinario es que todos esos honores y responsabilidades recaían sobre un joven que no había cumplido aún veintitrés años y era simplemente clérigo de órdenes menores. Es increíble la cantidad de trabajo que san carlos podía despachar sin apresurarse nunca, a base de una actividad regular y metódica. Además, encontraba todavía tiempo para dedicarse a los asuntos de su familia, para oír música y para hacer ejercicio. Era muy amante del saber y lo promovió mucho entre el clero, para lo que fundó en el Vaticano, con el objeto de instruir y deleitar a la corte pontificia, una academia literaria compuesta de clérigos y laicos, algunas de cuyas conferencias y trabajos fueron publicados entre las obras de San Carlos con el título de Noctes Vaticanae. Por entonces, juzgó necesario atenerse a la costumbre renacentista que obligaba a los cardenales a tener un palacio magnífico, una servidumbre muy numerosa, a recibir constantemente a los personajes de importancia y a tener una mesa a la altura de las circunstancias. Pero en su corazón, estaba profundamente desprendido de todas esas cosas. Había logrado mortificar perfectamente sus sentidos y su actitud era humilde y paciente. Muchas almas se convierten a Dios en la adversidad; San Carlos tuvo el mérito de saber comprobar la vanidad de la abundancia al vivir en ella y, gracias a eso, su corazón se despegó cada vez más de las cosas terrenas. Había hecho todo lo posible por preveer al gobierno de la diócesis de Milán y remediar los desórdenes que había en ella; en este sentido, el mandato del Papa de que se quedase en Roma le dificultó la tarea. El Venerable Bartolomé de Martyribus, arzobispo de Braga, fue por entonces a la ciudad Eterna y San Carlos aprovechó la oportunidad para abrir su corazón a ese fiel siervo de Dios, a quien indicó: "Ya veis la posición que ocupo. Ya sabéis lo que significa ser sobrino y sobrino predilecto de un Papa y no ignorais lo que es vivir en la corte romana. Los peligros son inmenso. ¿Qué puedo hacer yo, joven inexperto? Mi mayor penitencia es el fervor que Dios me ha dado y, con frecuencia, pienso en retirarme a un monasterio a vivir como si sólo Dios y yo existiésemos". El arzobispo disipó las dudas del cardenal, asegurándole que no debía soltar el arado que Dios le había puesto en las manos para el servicio de la Iglesia, sino que debía, más bien, tratar de gobernar personalmente su diócesis en cuanto se le ofreciese oportunidad. Cuando San Carlos se enteró de que Bartolomé de Martyribus había ido a Roma precisamente con el objeto de renunciar a su arquidiócesis, le pidió explicaciones sobre el consejo que le había dado, y el arzobispo hubo de usar de todo su tacto en tal circunstancia.

Pío IV había anunciado poco después de su elección que tenía la intención de volver a reunir el Concilio de Trento, suspendido en 1552. San Carlos empleó toda su influencia y su energía para que el Pontífice llevase a cabo su proyecto, a pesar de que las circunstancias políticas y eclesásticas eran muy adversas. Los esfuerzos del cardenal tuvieron éxito, y el Concilio volvió a reunirse en enero de 1562. Durante los dos años que duró la sesión, el santo tuvo que trabajar con la misma diplomacia y vigilancia que había empleado para conseguir que se reuniese. Varias veces estuvo a punto de disolverse la asamblea, dejando la obra incompleta, pero, con su gran habilidad y con el constante apoyo que prestó a los legados del Papa, logró que la empresa siguiese adelante. Así pues, en las nueve reuniones generales y en las numerosísimas reuniones particulares se aprobaron muchísimo de los decretos dogmáticos y disciplinarios de mayor importancia. El éxito se debió a San Carlos más que a cualquier otro de los personajes que participaron en la asamblea, de suerte que puede decirse que él fue director intelectual y el espíritu rector de la tercera y última sesión del Concilio de Trento.

En el curso de las reuniones murió el conde Federico Borromeo, con lo cual, San Carlos quedó como jefe de su noble familia y su posición se hizo más dificil que nunca. Muchos supusieron que iba a abandonar el estado clerical para casarse, pero el santo ni siquiera pensó en ello. Renunció a sus derechos en favor de su tío Julio y se ordenó sacerdote en 1563. Dos meses más tarde, recibió la consagración episcopal, aunque no se le permitió trasladarse a su diócesis. Además de todos sus cargos, se le confió la supervisión de la publicación del Catecismo del Concilio de Trento y la reforma de los libros litúrgicos y de la música sagrada; él fue quien encomendó a Palestrina la composición de la Missa Papae Maecelli. Milán que había estado durante ochenta años sin obispo residente, se hallaba en un estado deplorable. El vicario de San Carlos había hecho todo lo posible por reformar la diócesis con la ayuda de algunos jesuitas, pero sin gran éxito. Finalmente, San Carlos consiguió permiso para reunir un concilio provicional y visitar su diócesis. Antes de que partiese, el Papa le nombró legado a latere para toda Italia. El pueblo de Milán le recibió con el mayor gozo y el santo predicó en la catedral sobre el texto "Con gran deseo he deseado comer esta Pascua con vosotros". Diez Obispos sufragáneos asistieron al sínodo, cuyas decisiones sobre la observancia de los decretos del Concilio de Trento, sobre la diciplina y la formación del Clero, sobre la celebración de los divinos oficios, sobre la administración de los sacramentos, sobre la enseñanza dominical del catecismo y sobre muchos otros puntos, fueron tan atinados que el Papa escribió a San Carlos para felicitarle. Cuando el santo se hallaba en el cumplimiento del oficio como legado de Toscana, fue convocado a Roma para asistir a Pío IV en su lecho de muerte, donde también le asistió San Felipe Neri. El nuevo Papa Pío V, pidió a San Carlos que se quedase algún tiempo en Roma para desempeñar los oficios que su predecesor le había confiado, pero el santo aprovechó la primera oportunidad para rogar al Papa que le dejase partir y, supo hacerlo con tal tino, que Pío V le despidió con su bendición.

San Carlos llegó a Milán en abril de 1556 y, en seguida empezó a trabajar enérgicamente en la reforma de su diócesis. Su primer paso fue la organización de su propia casa. Puesto que consideraba el episcopado como un estado de perfección, se mostró sumamente severo consigo mismo. Sin embargo, supo siempre aplicar la discreción a la penitencia para no desperdiciar las fuerzas que necesitaba en el cumplimiento de su deber, de suerte que aun en las mayores fatigas conservaba toda su energía. Las rentas de que disfrutaba eran pingües, pero dedicaba la mayor parte de las obras de caridad y se oponía decididamente a la ostentación y al lujo. En cierta ocasión en que alguien ordenó que le calentasen el lecho, el santo dijo, sonriendo: "La mejor manera de no encontrar el lecho demasiado frío es ir a él más frío de lo que pueda estar". Francisco Panigarola, arzobispo de Asti, dijo en la oración fúnebre por San Carlos: "De sus rentas no empleaba para su propio uso más que lo absolutamente indispensable. En cierta ocasión en que le acompañé a una visita del valle de Mesolcina, que es un sitio muy frío, le encontré por la noche estudiando, vestido únicamente con una sotana vieja. Naturalmente le dije que, si no quería morir de frío, tenía que cubrirse mejor y él sonrió al responderme: 'No tengo otra sotana. Durante el día estoy obligado a vestir la púrpura cardenalicia, pero ésta es la única sotana realmente mía y me sirve lo mismo en el verano que en el invierno' ". Cuando San Carlos se estableció en Milán, vendió la vajilla de plata y otros objetos preciosos en 30,000 coronas, suma que consagró íntegramente a socorrer a las familias necesitadas. Su limosnero tenía orden de repartir entre los pobres 200 coronas mensuales, sin contar las limosnas extraordinarias, que eran muy numerosas. La generosidad de San Carlos dejó un recuerdo inperecedero. Por ejemplo, supo ayudar tan liberalmente al Colegio Inglés de Douai, que el cardenal Allen solía llamar a San Carlos, fundador de la institución. Por otra parte, el santo organizó retiros para su clero. El mismo hacía los Ejercicios Espirituales dos veces al año y tenía por regla confesarse todos los días antes de celebrar la misa. Su confesor ordinario era el Dr. Griffith Roberts, de la diócesis de Bangor, autor de la famosa gramática galesa. San Carlos nombró a otro galés (el Dr. Qwen, quien más tarde llegó a ser obispo de Calabria) vicario general de su diócesis, y llevaba siempre consigo una imagen de San Juan Fisher. Tenía el mayor respeto por la liturgia, de suerte que jamás decía una oración ni administraba ningun sacramento apresuradamente, por grande que fuese su prisa o por larga que resultase la función.

Su espíritu de oración y su amor de Dios dejaban en los otros un gran gozo espiritual, le ganaban los corazones, e infundían en todos el deseo de perseverar en la virtud y de sufrir por ella. Tal fue el espíritu que San Carlos aplicó a la reforma de su diócesis, empezando por la organización de su propia casa. Su casa estaba compuesta de cien personas; la mayor parte eran clérigos, a lo que el santo pagaba generosamente para evitar que recibiesen regalos de otros. En la diócesis se conocía mal la religión y se la comprendía aún menos; las prácticas religiosas estaban desfiguradas por la supertición y profanadas por los abusos. Los sacramentos habían caído en el abandono, porque muchos sacerdotes apenas sabían cómo administrarlos y eran indolentes, ignorantes y de mala vida. Los monasterios se hallaban en el mayor desorden. Por medio de concilios provinciales, sínodos diocesanos y múltiples instrucciones pastorales, San Carlos aplicó progresivamente las medidas necesarias para la reforma del clero y del pueblo. Aquellas medidas fueron tan sabias, que una gran cantidad de prelados las consideran todavía como un modelo y las estudian para aplicarlas. San Carlos fue uno de los hombres más eminentes en teología pastoral que Dios enviara a su Iglesia para remediar los desórdenes producidos por la decadencia espiritual de la Edad Media y por los exesos de los reformadores protestantes. Empleando por una parte la ternura paternal y las ardientes exhortaciones y, poniendo rigurosamente en práctica, por la otra, los decretos de los sínodos, sin distinción de personas, ni clases, ni privilegios, doblegó poco a poco a los obstinados y llegó a vencer dificultades que habrían desalentado aun a los más valientes. San Carlos tuvo que superar su propia dificultad de palabra, a base de paciencia y atención, pues tenía un defecto en la lengua. A este propósito, decía su amigo Aquiles Gagliardi: "Muchas veces me he maravillado de que, aun sin poseer elocuencia natural alguna, sin tener ningún atractivo especial en su persona, haya conseguido obrar tales cambios en el corazón de sus oyentes. Hablaba brevemente, con suma seriedad y apenas se poda oir su voz; sin embargo, sus palabras producían siempre efecto". San Carlos ordenó que se atendiese especialmente a la instrucción cristiana de los niños. No contento con imponer a los sacerdotes la obligación de enseñar públicamente el catecismo todos los domingos y días de fiesta, estableció la Cofradía de la Doctrina Cristiana, que llegó a contar, según se dice, con 740 escuelas, 3.000 catequistas y 40.000 alumnos. Así pues, San Carlos fundó las "escuelas dominicales" dos siglos antes de que Roberto Raikes las introdujese en Inglaterra para los niños protestantes. San Carlos se valió particularmente de los clérigos regulares de San Pablo ("barnabitas"), cuyas constituciones él mismo había ayudado a revisar y, en 1578, fundó una congregación de sacerdotes seculares, llamados Oblatos de San Ambrosio que, por un voto simple de obediencia a su obispo, se ponían a disposición de éste para que los emplease a su gusto en la obra de la salvación de las almas. Pío XI formó parte más tarde de esa congregación, cuyos miembros se llaman actualmente Oblatos de San Ambrosio y de San Carlos.

Pero en todas partes se acogió bien la obra reformadora del santo, quien en ciertos casos tuvo que hacer frente a una oposición violenta y sin escrúpulos. En 1567, tuvo una dificultad con el senado. Ciertos laicos que llevaban abiertamente una vida poco edificante y se negaban a prestar oídos a las exortaciones del santo, fueron aprisionados por orden suya. El senado amenazó, con ese motivo, a los funcionarios de la curia del arzobispo, y el asunto llegó hasta el Papa y Felipe II de España. Entre tanto, el alguacil episcopal fue golpeado y expulsado de la ciudad. San Carlos, después de considerar la cosa maduramente, excomulgó a los que habían participado en el ataque. Finalmente, el fallo sobre este conflicto de juridicción favoreció a San Carlos, ya que en la antigua ley un arzobispo gozaba de cierto poder ejecutivo; pero el gobernador de Milán se negó a aceptar esa decisión. San Carlos partió por entonces a visitar tres valles alpinos: el de Levantina, el de Bregno y La Riviera, que los anteriores arzobispos habían dejado completamente abandonados y donde la corrupción del clero era todavía mayor que la de los laicos, con los resultados que pueden imaginarse. El santo predicó y catequizó por todas partes, destituyó a los clérigos indignos y los reemplazó por hombres capaces de restaurar la fe y las costumbres del pueblo y de resistir a los ataques de los protestantes zwinglianos. Pero sus enemigos de Milán no le dejaron mucho tiempo en paz. Como la conducta de algunos de los canónigos de la colegiata de Santa María della Scala (que pretendían estar exentos de la jurisdicción del ordinario) no correspondiese a su dignidad, San Carlos consultó a San Pío V, quien le contestó que tenía derecho a visitar dicha iglesia y a tomar contra los canónigos las medidas que juzgase necesarias. San Carlos se presentó entonces en la iglesia a hacer la visita canónica; pero los canónigos le dieron con la puerta en las narices y alguien hizo un disparo contra la cruz que el santo había alzado con la mano durante el tumulto. El senado se puso en favor de los canónigos y presentó a Felipe II de España las más virulentas acusaciones contra el arzobispo, diciendo que se había arrogado los derechos del rey, porque la colegiata estaba bajo el patronato regio. Por otra parte, el gobernador de Milán escribió al Papa, amenazando con desterrar al cardenal Borromeo por traidor. Finalmente, el rey escribió al gobernador para que apoyase al arzobispo y los canónigos ofrecieron resistencia algún tiempo, pero acabaron por doblegarse.

Antes de que ese asunto se solucionase, la vida de San Carlos corrió un peligro todavía mayor. La orden religiosa de los humiliati, que contaba ya con muy pocos miembros pero poseía aún muchos monasterios y tierras, se había sometido a las medidas reformadoras del arzobispo, pero los humiliati estaban totalmente corrompidos y su sumisión había sido aparente. En efecto, intentaron por todos los medios conseguir que el Papa anulase las disposiciones de San Carlos y, al fracasar sus intentos, tres priores de la orden tramaron un complot para asesinar a San Carlos. Un sacerdote de la orden, llamado Jerónimo Donati Farina, aceptó hacer el intento de matar al santo por veinte monedas de oro. Se obtuvo esa suma con la venta de los ornamentos de una iglesia. El 26 de octubre de 1569, Farina se apostó a la puerta de la capilla de la casa de San Carlos, en tanto que éste rezaba las oraciones de la noche con los suyos. Los presentes cantaban un himno de Orlando di Lasso y, precisamente en el momento en que entonaban las palabras, "Ya es tiempo de que vuelva a Aquél que me envió", el asesino descargó su pistola contra el santo. Farina consiguió escapar en el tumulto que se produjo, en tanto que San Carlos, pensando que estaba herido de muerte, encomendaba su vida a Dios. En realidad la bala sólo había tocado sus ropas y su manto cardenalicio había caído al suelo, pero el santo estaba ileso. Después de una solemne procesión de acción de gracias, San Carlos se retiró unos días a un monasterio de la Cartuja para consagrar nuevamente su vida a Dios.

Al salir de su retiro, visitó otra vez los tres valles de los Alpes y aprovechó la oportunidad para recorrer también los cantones suizos católicos, donde convirtió a cierto número de zwinglianos y restauró la disciplina en los monasterios. La cosecha de aquel año se perdió y, al siguiente, Milán atravesó por un periodo de carestía. San Carlos pidió ayuda para procurar alimentos a los necesitados y, durante tres meses, dió de comer diariamente a tres mil pobres con sus propias rentas. Como había estado bastante mal de salud, los médicos le ordenaron que modificase su régimen de vida, pero el cambio no produjo ninguna mejoría. Después de asistir en Roma al cónclave que eligió a Gregorio XIII, el santo volvió a su antiguo régimen y así, pronto se recuperó. Al poco tiempo, tuvo un nuevo conflicto con el poder civil de Milán, pues el nuevo gobernador, Don Luis de Requesens, trató de reducir la juridicción local de la Iglesia y de poner en mal al arzobispo con el rey. San Carlos no vaciló en excomulgar a Requesens quien, para vengarse, envió un pelotón de soldados a patrullar las cercanías del palacio episcopal y prohibió que las cofradías se reuniesen cuando no estuviera presente un magistrado. Felipe II acabó por destituir al gobernador. Pero esos triunfos públicos no fueron, por cierto, la parte más importante del "cuidado pastoral" que ensalza el oficio de la fiesta de San Carlos. Su tarea principal consistió en formar un clero virtuoso y bien preparado. En cierta ocasión en que un sacerdote ejemplar se hallaba gravemente enfermo, las gentes comentaron que el arzobispo se preocupaba demasiado por él. El santo respondió: "¡Bien se ve que no sabéis lo que vale la vida de un buen sacerdote!" Ya mencionamos arriba la fundación de los oblatos de San Ambrosio, que tanto éxito tuvieron. Por otra parte, San Carlos reunió cinco sínodos provinciales y once diocesanos. Era infatigable en la visita a las parroquias. Cuando uno de sus sufragáneos le dijo que no tenía nada que hacer, el santo le mandó una larga lista de las obligaciones episcopales, añadiendo después de cada punto: "¿Cómo puede decir un obispo que no tiene nada que hacer?" El santo fundó tres seminarios en la arqudiócesis de Milán, para otros tantos tipos de jóvenes que se preparaban al sacerdocio y exigió en todas partes que se aplicasen las disposiciones del Concilio Tridentino acerca de la formación sacerdotal. En 1575, fue a Roma a ganar la indulgencia del jubileo y, al año siguiente, la instituyó en Milán. 

Acudieron entonces a la ciudad grandes multitudes de peregrinos, algunos de los cuales estaban contaminados con la peste, de suerte que la epidemia se propagó en Milán con gran virulencia.
El gobernador y muchos de los nobles abandonaron la ciudad. San Carlos se consagró enteramente al cuidado de los enfermos. Como su clero no fuese suficientemente numeroso para asistir a las víctimas, reunió a los superiores de las comunidades religiosas y les pidió ayuda. Inmediatamente se ofrecieron como voluntarios muchos religiosos, a quien San Carlos hospedó en su propia casa. Después escribió al gobernador, Don Antonio de Guzmán, echándole en cara su cobardía, y consiguió que volviese a su puesto, con otros magistrados, para esforzarse en poner coto al desastre. El hospital de San Gregorio resultaba demasiado pequeño y siempre estaba repleto de muertos, moribundos y enfermos a quienes nadie se encargaba de asistir. El espectáculo arrancó lágrimas a San Carlos, quien tuvo que pedir auxilio a los sacerdotes de los valles alpinos, pues los de Milán se negaron, al principio, a ir al hospital. La epidemia acabó con el comercio, lo cual produjo la carestía. San Carlos agotó literalmente sus recursos para ayudar a los necesitados y contrajo grandes deudas. Llegó al extremo de transformar en vestidos para los pobres, los toldos y doseles de colores que solían colgarse desde el palacio episcopal hasta la catedral, durante las precesiones. Se colocó a los enfermos en las casas vacias de las afueras de la ciudad y en refugios improvisados; los sacerdotes organizaron cuerpos de ayudantes laicos, y se erigieron altares en las en las calles para que los enfermos pudiesen asistir a misa desde las ventanas. Pero el arzobispo no se contentó con orar, hacer penitencia, organizar y distribuir, sino que asistió personalmente a los enfermos, a los moribundos y acudió en socorro de los necesitados. Los altibajos de la peste duraron desde el verano de 1576 hasta principios de 1578. Ni siquiera en ese período dejaron los magistrados de Milán de hacer intentos para poner en mal a San Carlos con el Papa. Tal vez algunas de sus quejas no eran del todo infundadas, pero todas ellas revelaban, en el fondo, la ineficacia y estupidez de quienes las presentaban. Cuando terminó la epidemia, San Carlos decidió reorganizar el capítulo de la catedral sobre la base de la vida común. Los canónigos se opusieron y el santo determinó entonces fundar sus oblatos.

En la primavera de 1580, hospedó durante una semana a una docena de jóvenes ingleses que iban de paso hacia la misión de Inglaterra y uno de ellos predicó ante él: era el Beato Rodolfo Sherwin, quien un año y medio más tarde había de morir por la fe en Londres. Poco después, San Carlos le dio la primera comunión a Luis Gonzaga, que tenía entonces doce años. Por esa época viajó mucho y las penurias y fatigas empezaron a afectar su salud. Además, había reducido las horas de sueño y el Papa hubo de recomendarle que no llevase demasiado lejos el ayuno cuaresmal. A fines de 1583, San Carlos fue enviado a Suiza como visitador apostólico y en Grisons tuvo que enfrentarse no sólo contra los protestantes, sino también contra un movimiento de brujas y hechiceros. En Roveredo, el pueblo acusó al párroco de practicar la magia y el santo se vio obligado a degradarle y entregarle al brazo secular. No se avergonzaba de discutir pacientemente sobre puntos teológicos con las campesinas protestantes de la región y, en cierta ocasión, hizo esperar a su comitiva hasta que consiguió hacer aprender el Padrenuestro y el Avemaría a un ignorante pastorcito. Habiendose enterado de que el duque Carlos de Saboya había caído enfermo en Vercelli, fue a verle inmediatamente y le encontró agonizante. Pero, en cuanto entró en la habitación del duque, éste exclamó: "¡Estoy curado!" El santo le dió la comunión al día siguiente. Carlos de Saboya pensó siempre que había recobrado la salud gracias a las oraciones de San Carlos y, después de la muerte de éste, mandó colgar en su sepulcro una lámpara de plata.

En el año de 1584, decayó más la salud del santo. Después de fundar en Milán una casa de convalecencia, San Carlos partió en octubre, a Monte Varallo para hacer su retiro annual, acompañado por el P. Adorno, S. J. Antes de partir, había predicho a varias personas que le quedaba ya poco tiempo de vida. En efecto, el 24 de octubre se sintió enfermo y, el 29 del mismo mes, partió de regreso a Milán, a donde llegó el día de los fieles difuntos. La víspera había celebrado su última misa en Arona, su ciudad natal. Una vez en el lecho, pidió los últimos sacramentos "inmediatamente" y los recibió de manos del arcipreste de su catedral.

Al principio de la noche del 3 al 4 de noviembre, murió apaciblemente, mientras pronunciaba las palabras "Ecce venio". No tenía más que cuarenta y seis años de edad. La devoción al santo cardenal se propagó rápidamente. En 1601, el cardenal Baronio, quien le llamó "un segundo Ambrosio", mandó al clero de Milán una orden de Clemente VIII para que, en el aniversario de la muerte del arzobispo, no celebrasen misa de requiem, sino una misa solemne.
San Carlos fue oficialmente canonizado por Paulo V el 1ro de noviembre de 1610.

BIBLIOGRAFIAButler, Vida de los Santos, Vol IV
Sálesman, Eliecer, Vidas de Santos, Vol. 4
Sgarbossa, Mario y Luigi Giovannini; Un Santo Para Cada Día

¿Es razonable creer? ¿Qué es la fe?

Autor: Ignacio Juez
Fuente: www.ideasrapidas.org


LA FE


1. ¿Qué es la fe humana? Es el acto o hábito de aceptar como verdadero lo que un hombre dice, basándonos en sus palabras. Es la manera más habitual de conocer las cosas. Así aceptamos que existió Napoleón, que existe el Everest y que una lata de melocotón contiene melocotón. Nos fiamos de lo que nos dicen.


2. ¿Qué es la fe sobrenatural? Es el acto o hábito de aceptar como verdadero lo que Dios dice, basándonos en su palabra.


3. ¿Es razonable creer? La fe humana es razonable si la persona que habla es sincera y entendida en el asunto. La fe sobrenatural es razonable si es Dios quien habla.


4. ¿Cómo saber si es Dios quien habla? El Señor se hace entender con claridad y las personas acostumbradas a escucharle no necesitan señales especiales. Otras veces subraya sus palabras mediante milagros que desvelan su poder divino.


5. ¿No es más inteligente quien sólo admite lo que él comprueba? Esa actitud puede ser aceptable en alguna circunstancia o campo de investigación, pero no es buen planteamiento general pues sería menospreciar la inteligencia y sinceridad de los demás.


6. ¿Para creer en Dios hay que ver milagros? No; no es necesario. Incluso, aunque se vean milagros puede rechazarse la fe como hicieron los fariseos en tiempos de Jesús. Los milagros no sirven si hay mala voluntad.


7. ¿Cómo es razonable creer si no se ven milagros? Basta con fiarse de las personas sinceras y sensatas que los han visto. Por ejemplo, sabemos que Jesucristo es Dios por la información abundante que disponemos de su vida (vida de Cristo), de sus palabras y de sus milagros.


8. ¿Cómo sabemos que Jesús hizo esos milagros? Por los testimonios históricos. Así conocemos que Colón fue navegante y que Mozart tocaba el piano. Con la particularidad de que los testimonios sobre Jesús son especialmente abundantes y bien conservados (evangelios).


9. Los dos aspectos de la fe.- En los actos de fe hay dos facetas:



  • Creemos que las frases divinas son verdaderas puesto que proceden de Él.
  • Y aceptamos que esas palabras vienen de Dios fiados de otros hombres que han visto los milagros con que el Señor acompaña sus manifestaciones cuando desea dejar claro que Él es quien habla.



Es decir, el Señor habla a unos hombres con milagros palpables y esos hombres trasmiten palabras y hechos divinos. Nosotros nos fiamos de ellos y aceptamos sus palabras como venidas de Dios, y entonces nos fiamos de Dios y consideramos esas revelaciones como verdaderas.


Por otro lado, el Señor suele intervenir de vez en cuando para remarcar que fue Él quien habló. Por ejemplo, los milagros de Fátima y Guadalupe confirman la verdad de las apariciones de María. Igualmente, el milagro de Lanciano confirma la verdad de la Eucaristía, etc.




Si quieres comunicarte con el autor de este artículo, escribe un mensaje a: ijuez@ideasrapidas.org

Abortistas se asocian con MTV en campaña de "adiestramiento sexual" juvenil

BUENOS AIRES, 04 Nov. 10 / 02:24 am (ACI)

La transnacional abortista International Planned Parenthood Federation (IPPF) se asoció a la cadena de televisión MTV en una campaña para adiestrar a la población juvenil en materia de sexualidad con alegatos a favor de la masturbación, la bisexualidad y el inicio de las relaciones sexuales a edad temprana.
Según informan diversos medios de prensa, la IPPF se unió a MTV Latinoamérica y los laboratorios Bayer entre otros organismos en la campaña denominada "Se(x) tú mismo" con motivo del llamado "Día Mundial de la Prevención del Embarazo no Planificado en Adolescentes", una campaña global liderada por una coalición de ONGs y patrocinada por Bayer para adiestrar a los jóvenes en el uso y consumo de anticonceptivos.

La campaña incluye la difusión en América Latina de un sitio web multimedia en el que se distorsiona la abstinencia sexual y se promueven conductas sexuales riesgosas alegando que la decisión de iniciar la actividad sexual a edad temprana es exclusiva de los jóvenes "aunque algunos adultos quieran imponer a los jóvenes cuándo y cómo tenerlas".

El sitio web intenta convencer a los consumidores de MTV –en su mayoría adolescentes– que los "derechos sexuales" son derechos humanos, que una relación sexual es un "intercambio de placer" y que es válido experimentar la sexualidad con personas del mismo sexo.

"Lo que tiene que ver con la sexualidad es sumamente diverso y se vale experimentar. Si decides hacerlo con alguien del mismo sexo, ello puede o no representar una decisión permanente. Lo importante es que te sientas seguro/a de tus sentimientos y decisiones... ¡y que te cuides!", recomienda el sitio web Sextumismo.com
Los organizadores relativizan la abstinencia sexual y sostienen que la única forma "correcta" de expresar la sexualidad "es aquélla con la que te sientes a gusto. Tú decides cómo, cuándo y con quién tener relaciones sexuales".

En el sitio web acusan a quienes practican la abstinencia sexual de canalizar "el impulso sexual a través de los llamados sueños húmedos" y equiparan falazmente a la abstinencia con el mal llamado "sexo seguro" definiéndolo como "la utilización de métodos anticonceptivos para aquellas personas que deciden tener actividad sexual".

Entre los grupos involucrados en la campaña figuran The Population Council, Marie Stopes International (MSI), la Sociedad Europea de Anticoncepción, el Centro Latinoamericano Salud y Mujer (CELSAM) y United States Agency for International Development (USAID).

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Novísimos: muerte, juicio, infierno, gloria



PD[Antes]: Blog de Jorge que se me había perdido, hace cinco semanas no recibía actualizaciones en READER, pues se mudó y en celebración, publico su ultima entrada, bastante buena, como todo lo que podemos encontrar en este sitio.  Además, me ufano de tener permiso expreso para replicar sus artículos.  :-)

Este Blog lo recomiendo especialmente a Catequistas y Sacerdotes y Religiosos(as), con amor a la Iglesia y un tantico de celo Apostólico.


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No sé de dónde hemos sacado esa idea, curas y laicos, de que cuando uno muere se va derechito con Dios porque sí. Parece que sea igual ser santo que pecador, madre Teresa o el estrangulador de Boston. Se murió, luego al cielo con él.

No es esa la fe de la iglesia sobre la muerte. Por eso quiero recordar hoy aquí algunas cosas que la misma iglesia nos dice sobre esto, aunque haya palabras como “purgatorio” o “infierno” que no estén de moda. Y lo comprendo.

No hay nada más molesto que recordarle a uno que un día se va a morir, y que tendrá que dar cuenta a Dios de su vida. Por eso nos hemos inventado del todo para obviar esta realidad.
Nos hemos inventado, por ejemplo, cosas así:
  • Halloween, que es como tomarnos la muerte a broma para tener que pensar menos
  • Un Dios tan bueno y tan simple, que hagas lo que hagas, vivas como vivas, seas santo o el peor bicho de la historia, indefectiblemente vas a ir al cielo.
  • El paso de esta vida al cielo de forma automática, de manera que si celebramos la misa por un difunto no es para rogar por él, sino una especie de celebración de recuerdo y alabanza del fallecido.
  • No hablar de cosas tan desagradables como “juicio”, “purgatorio”, “infierno”, creyendo que si no hablamos de ellas directamente dejan de existir.
  • Y podríamos seguir…
Ante esta realidad creo que hoy sería bueno recordar cosas del compendio del catecismo de la iglesia sobre los novísimos, es decir, sobre la muerte y el destino final del hombre. :

207. ¿Qué es la vida eterna?


La vida eterna es la que comienza inmediatamente después de la muerte. Esta vida no tendrá fin; será precedida para cada uno por un juicio particular por parte de Cristo, juez de vivos y muertos, y será ratificada en el juicio final.

208. ¿Qué es el juicio particular?


Es el juicio de retribución inmediata, que, en el momento de la muerte, cada uno recibe de Dios en su alma inmortal, en relación con su fe y sus obras. Esta retribución consiste en el acceso a la felicidad del cielo, inmediatamente o después de una adecuada purificación, o bien de la condenación eterna al infierno.


209. ¿Qué se entiende por cielo?
Por cielo se entiende el estado de felicidad suprema y definitiva. Todos aquellos que mueren en gracia de Dios y no tienen necesidad de posterior purificación, son reunidos en torno a Jesús, a María, a los ángeles y a los santos, formando así la Iglesia del cielo, donde ven a Dios «cara a cara» (1 Co 13, 12), viven en comunión de amor con la Santísima Trinidad e interceden por nosotros.
«La vida subsistente y verdadera es el Padre que, por el Hijo y en el Espíritu Santo, derrama sobre todos sin excepción los dones celestiales. Gracias a su misericordia, nosotros también, hombres, hemos recibido la promesa indefectible de la vida eterna» (San Cirilo de Jerusalén).

210 ¿Qué es el purgatorio?


El purgatorio es el estado de los que mueren en amistad con Dios pero, aunque están seguros de su salvación eterna, necesitan aún de purificación para entrar en la eterna bienaventuranza.

211. ¿Cómo podemos ayudar en la purificación de las almas del purgatorio?


En virtud de la comunión de los santos, los fieles que peregrinan aún en la tierra pueden ayudar a las almas del purgatorio ofreciendo por ellas oraciones de sufragio, en particular el sacrificio de la Eucaristía, pero también limosnas, indulgencias y obras de penitencia.

212. ¿En qué consiste el infierno?


Consiste en la condenación eterna de todos aquellos que mueren, por libre elección, en pecado mortal. La pena principal del infierno consiste en la separación eterna de Dios, en quien únicamente encuentra el hombre la vida y la felicidad para las que ha sido creado y a las que aspira. Cristo mismo expresa esta realidad con las palabras «Alejaos de mí, malditos al fuego eterno» (Mt 25, 41).

213. ¿Cómo se concilia la existencia del infierno con la infinita bondad de Dios?


Dios quiere que «todos lleguen a la conversión» (2 P 3, 9), pero, habiendo creado al hombre libre y responsable, respeta sus decisiones. Por tanto, es el hombre mismo quien, con plena autonomía, se excluye voluntariamente de la comunión con Dios si, en el momento de la propia muerte, persiste en el pecado mortal, rechazando el amor misericordioso de Dios.

De siempre en la iglesia se ha orado por los difuntos para que sus faltas sean perdonadas y puedan entrar en la plena y suprema felicidad. Por los difuntos se ora de manera especial ofreciendo por ellos la eucaristía, la oración, las buenas obras. Hoy, día de todos los fieles difuntos, creo que no viene mal recordarlo.


OBSERVACIONES

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