Antonio Orozco Si fuésemos humildes siervos en la edad de oro de los poderes regios y topásemos con un príncipe sabio, magnífico y magnánimo, de poder invencible, dispuesto a ser nuestro protector y amigo, aliado en las batallas y servidor en nuestros varios menesteres, nos hallaríamos ante una sombra de nuestro Angel Custodio. Asombro, admiración y gratitud no conocerían límites en nuestro ánimo y atenderíamos a sus más leves gestos. La Iglesia entera proclama gozosa la existencia de esos Príncipes del Cielo que están junto a nosotros en la tierra; y lo celebra especialmente cada 2 de octubre. Un 2 de octubre - el de 1928 - fue cuando Josemaría Escrivá de Balaguer – san Josemaría, desde el 6 de octubre de 2002-, por inspiración divina - en términos de la Constitución Apostólica Ut sit -, fundó el Opus Dei (1). A la vuelta de más de cuarenta años, decía en Argentina, ante una muchedumbre de hombres y mujeres de toda edad y condición: El Ángel Custodio es un Príncipe ...